Este domingo se tenía que jugar la gran final del Torneo Clausura femenino de la Liga Mendocina de Fútbol entre Independiente Rivadavia y Godoy Cruz que tiene en el plantel a la jugadora sanrafaelina Agustina Salinas, pero volvió a ser suspendida por falta de garantías en el estadio de Gutiérrez Sport Club.
Para este encuentro se había establecido que solo podían asistir 150 personas de cada equipo, los hinchas de ambos clubes se acercaron al estadio Celeste y en medio de un clima de tensión se decidió no jugar a pesar de que ese número permitido todavía no estaba.
Fue toda desilusión y desazón para todos los presentes, pero sobre todo para las protagonistas que saltaron a la cancha y en muestra de su descontento por la decisión se tomaron la foto juntas con cara de enojadas.
Vale recalcar que esta final fue programada inicialmente para el domingo 21 de diciembre en el estadio Omar Higinio Sperdutti (cancha de Deportivo Maipú) y debió ser suspendida minutos antes del inicio también por falta de garantías de seguridad, producto de la improvisación de la Liga Mendocina de Fútbol.
Por su parte, Giuliana Díaz, cara visible del fútbol femenino en la Liga Mendocina, habló tras la suspensión y explicó: «El operativo dentro de la cancha era como corresponde con lo que hablamos el lunes con los diferentes delegados. El tema fueron las barras bravas que llegaron de las dos instituciones y obviamente las jugadoras son las que pagaron los platos rotos».







