El histórico conflicto por el río Atuel sumó un nuevo capítulo luego de que el diario La Arena, de Santa Rosa, publicara un artículo titulado “Atuel: Mendoza admite que envía agua de drenaje a La Pampa”, en el que funcionarios pampeanos cuestionan nuevamente el manejo del recurso hídrico por parte de Mendoza.
El secretario de Recursos Hídricos de La Pampa, José Gobbi, aseguró al medio que “Mendoza está reconociendo dos cosas: que se queda con toda el agua y que lo que llega a La Pampa no es agua del Atuel, sino de drenajes”, en referencia a una entrevista brindada por un inspector de cauce de la zona de Bowen.
En una emisión radial alvearense explicó que “la gente ve el río con agua y cree que es agua del Atuel, pero en realidad es agua de drenaje. En nuestra zona, el río Atuel no descarga por el cauce viejo”.
El reclamo pampeano apunta a que Mendoza estaría enviando solamente agua que ya ha sido utilizada para riego, es decir, agua que atraviesa canales, fincas y zonas cultivadas antes de llegar al límite provincial, algo que —según sostienen— no se ajusta al espíritu del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
UNA HISTORIA DE NUNCA ACABAR
El diferendo por el uso del río Atuel lleva más de 80 años y ha tenido múltiples instancias judiciales y técnicas. En 2017, la Corte Suprema ordenó a ambas provincias alcanzar un acuerdo para establecer un caudal permanente y fluyente hacia La Pampa, que fue fijado luego en 3,2 metros cúbicos por segundo.
Mendoza, por su parte, sostiene que cumple con las entregas establecidas, pero que las condiciones naturales del cauce y las derivaciones históricas del sistema hídrico dificultan que el agua llegue con continuidad y volumen al territorio pampeano.
El reclamo actual reaviva las tensiones y vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la calidad, el recorrido y la cantidad de agua que efectivamente llega al noroeste pampeano, una zona que históricamente ha denunciado el “corte del río” y la consecuente desertificación del oeste provincial.







