Nuevos vuelos, nuevos aires

Vivimos tiempos de conectividad. La idea de la “aldea global” se ha concretado, incluso a niveles que nadie suponía. Hoy, la posibilidad comunicacional ha llevado a que los habitantes del mundo transiten por el planeta de forma casi ininterrumpida, ya sea físicamente o mediante el uso de las tecnologías digitales.
En ese marco, y ya ha quedado dicho en este espacio en otras ocasiones, San Rafael no puede darse el lujo de permanecer aislado. Si bien los avances de los últimos años son evidentes, el tren del progreso debe ser asumido por las autoridades y por los ciudadanos como una oportunidad única en pos de seguir el ritmo de la modernidad.
Aceptando que la actividad turística es uno de los grandes motores que impulsan la economía lugareña (y sin dejar de lado a la tradicional agroindustria, que hoy atraviesa un momento crítico, como otros rubros económicos), los sanrafaelinos y quienes toman decisiones por nosotros debemos pugnar porque nuestro departamento siga siendo elegido por los visitantes y, además, por darles las posibilidades de conectividad correspondientes.
En nuestra edición de ayer dábamos a conocer la noticia de que la aerolínea low cost Jetsmart Airlines obtuvo el aval del Ministerio de Transporte de la Nación para operar las rutas aéreas San Rafael-Buenos Aires, San Rafael-Bariloche y San Rafael-Iguazú. Si bien este es un primer paso y se requieren varios más para la concreción de los vuelos, la novedad muestra que nuestra ciudad se encuentra en importante consideración por parte de los operadores aéreos a la hora de planificar sus recorridos.
El incremento de la actividad aérea y de pasajeros que eventualmente vivirá San Rafael (y que, además del turismo, movilizará a quienes deben realizar otras actividades) deberá ir, indefectiblemente, acompañado de la anunciada reestructuración del aeropuerto local. Solo de esa forma, las intenciones de los sanrafaelinos y de las empresas prestatarias del servicio se verán concretadas en la realidad.