El frío se adelantó en San Rafael y cayó como un manto silencioso que cubrió fincas, calles y viñedos, dejando las primeras postales invernales antes de que abril se despida. Entre el domingo y el lunes, el termómetro no solo rozó el cero en la Ciudad, sino que se desplomó varios grados bajo cero en los distritos, pintando madrugadas de escarcha y aire cortante.
Según los registros de la Dirección de Contingencias Climáticas, el fenómeno tuvo dos jornadas bien marcadas. El domingo fue el anticipo, con temperaturas que ya insinuaban el cambio de estación: Las Paredes marcó 0,2°C, La Llave -1,4°C, Villa Atuel -2,4°C, Cuadro Benegas -2,7°C, Palermo Chico -3,6°C, El Cerrito -0,2°C, La Correina -1,7°C y Goudge 0°C.
Pero fue el lunes cuando el hielo terminó de adueñarse del paisaje. Las Paredes descendió a -2,4°C, La Llave y Villa Atuel profundizaron el frío hasta los -5,3°C, Cuadro Benegas se mantuvo en -2,5°C, El Cerrito volvió a caer a -2,4°C y Goudge a -2,3°C. La Correina también sintió el rigor con -5°C, mientras que Palermo Chico registró la mínima más baja de todo el departamento con -6,1°C, convirtiéndose en el punto más helado de este primer evento de la temporada.
JORNADAS GÉLIDAS DE ABRIL
El aire, seco y filoso, convirtió las primeras horas del día en un escenario casi inmóvil, donde la helada se posa sobre hojas, alambrados y acequias como una fina capa de cristal.
Es un frío que cala hondo, que no solo se mide en números sino en sensaciones: en el vapor de la respiración, en el silencio de la mañana y en la tierra endurecida bajo los pies.
Este primer golpe térmico marca el inicio de una etapa clave para el sector productivo, que entra en alerta ante posibles daños en cultivos sensibles.
Al mismo tiempo, instala en la rutina cotidiana la certeza de que el invierno ya empieza a asomar en el sur mendocino, con su pulso lento, helado y persistente.







