Operativo en la quinta de Macri para determinar si el ex presidente violó la cuarentena luego de su viaje a Europa

El juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta, ordenó  un procedimiento en la quinta «Los Abrojos», donde vive el ex presidente Mauricio Macri, para acceder a las imágenes de las cámaras de seguridad del lugar con el objetivo de establecer si el exmandatario violó la cuarentena tras su regreso de su viaje a Europa.

La medida fue solicitada por el fiscal federal Jorge Sica, quien tiene delegada la investigación iniciada a partir de una denuncia contra Macri, según informaron a Télam fuentes judiciales.

El fiscal había reclamado primero al municipio bonaerense de Malvinas Argentinas que lo proveyera de las copias digitalizadas de los registros de las cámaras de seguridad apostadas en la zona, pero recibió como respuesta de la subsecretaría de Seguridad municipal que en ese lugar solo hay cámaras de seguridad privada.

Macri regresó de Europa el 3 de septiembre y debía permanecer en estricto aislamiento los 14 días posteriores a su llegada a la Argentina, como lo establece el protocolo obligatorio a toda persona proveniente del exterior para evitar la propagación de coronavirus.

Sin embargo, a pocos días de su llegada al país, el ex presidente recibió el jueves 10 de septiembre en su quinta a intendentes bonaerenses del PRO, según reveló uno de ellos a través de un mensaje publicado en la red social Twitter.

«Hoy junto a @ezequielgalli y @rattofranc estuvimos (al aire libre) con @mauriciomacri. Conversamos sobre el presente de nuestro país y compartimos nuestra preocupación por el futuro», publicó el jueves pasado el intendente de Pinamar, Martín Yeza, en su cuenta.

Del encuentro habrían participado también el intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, y su par de San Antonio de Areco, Francisco Ratto.

El 3 de septiembre Macri regresó de un viaje junto a su familia por Francia y Suiza, donde alternó vacaciones y actividades vinculadas a su rol de presidente ejecutivo de la Fundación FIFA.

El viaje a Europa fue la segunda salida del líder del PRO al exterior en plena cuarentena por la pandemia de coronavirus y a tan sólo dos semanas de su visita relámpago a Paraguay, donde mantuvo un almuerzo con el expresidente Horacio Cartés y una reunión con el actual mandatario, Mario Abdo Benítez.

Tanto desde el viejo continente como desde Paraguay, el ex mandatario había lanzado sus proclamas anticuarentena y fuertes críticas al Gobierno nacional, algo que volvió a repetir el domingo pasado en una columna de opinión publicada en el diario La Nación.

En esa nota, que no reunió la aprobación unánime de su propio espacio, Juntos por el Cambio, Macri acusó al presidente Alberto Fernández de intentar «gobernar sin límites» a través de las políticas sanitarias, de «desplegar un ataque sistemático y permanente» a la Constitución y festejó que los ciudadanos «atentos han ganado las calles».

Días antes, desde sus días de descanso en Francia, el ex jefe de Estado había alertado que el país vive en un virtual «estado de sitio» y opinó que «este modelo de cuarentena sin salida de Alberto Fernández no va más» y que «la economía va a explotar totalmente.»

Solidaridad del PRO

El bloque de diputados nacionales del Pro expresó  su «solidaridad» con Mauricio Macri y calificó como un «ataque inaudito» a la medida judicial que ordenó un operativo en su quinta para determinar si el exmandatario violó el aislamiento social tras el regreso de su viaje a Europa.

«El allanamiento realizado hoy en el domicilio del ex presidente Mauricio Macri forma parte de un ataque inaudito contra la oposición democrática», sostuvieron los legisladores del Pro en un comunicado emitido para repudiar la decisión del juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta.

El magistrado ordenó hoy un procedimiento en la quinta «Los Abrojos», donde vive el expresidente para acceder a las imágenes de las cámaras de seguridad del lugar con el objetivo de establecer si el exmandatario violó los 14 días de cuarentena obligatoria tras su regreso de su viaje a Europa, el 3 de septiembre pasado.

Los diputados del PRO adjudicaron la medida judicial a la «desmesura autoritaria del gobierno kirchnerista».

«La excusa utilizada es que (Macri) habría irrespetado el aislamiento social al reunirse con intendentes de Juntos por el Cambio. Semejante argumento solo sirve para disimular un mensaje revanchista y desmesurado, tanto en sus proporciones como en su contenido», afirmaron en el comunicado.

En ese sentido, los legisladores advirtieron que «el gobierno ha ingresado en una fase peligrosa, propia del populismo autoritario, utilizando sus energías en combatir enemigos que en realidad son adversarios y presionando a algunos jueces para lograr sus objetivos reñidos con la legalidad».

«Instamos a las autoridades nacionales a mantener la coherencia necesaria que debe existir entre las palabras y los hechos. El gobierno elegido por la soberanía popular debe legitimar su proceder gubernativo en el ejercicio del poder de acuerdo a lo que estable la Constitución Nacional», añadieron.

Al respecto, sostuvieron que «el atropello al ex presidente Mauricio Macri es otro baldón que se suma a la lista de atentados a la democracia perpetrado por quienes hacen del odio y la venganza un procedimiento estatal contra la libertad y la República».

«De ahí nuestro contundente rechazo y solidaridad con el expresidente agraviado», completaron los diputados opositores.