El sanrafaelino Gastón Cisterna, de 24 años de edad, ya es oficialmente un ingeniero nuclear. Cursó sus estudios en el prestigioso Instituto Balseiro de Bariloche y luego de obtener el diploma, regresó a nuestro departamento.
Sobre su experiencia, dijo a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael que “fue un logro con mucho sacrificio, me costó bastante, la sufrí, pero creo que se puede entrar, solo hay que estudiar y si haces las cosas bien, se puede ingresar tranquilamente. Yo tenía muchos preconceptos, que había que ser muy inteligente y demás, pero cuando llegué y empecé a cursar con gente de todo el país, la cosa cambió, a pesar de tener ciertos miedos”.
Agregó que “entendí que en el instituto hay que aprender muchos temas en poco tiempo, y si bien es imposible estar al día, por la gran cantidad de contenidos que tienen, que hay que aprenderlos súper rápido, y que los parciales y finales son bastante difíciles, me di cuenta de que había que ser disciplinado y hacer las cosas sistemáticamente bien para obtener los resultados”.
Para el ingreso, explicó que “hay que tener como base lo que serían los dos primeros años de Ingeniería, que yo hice en la UNCuyo en Mendoza, y los tres años restantes los hice en el instituto. Dentro de las especialidades, hay ingenieros nucleares, mecánicos, en telecomunicaciones y la licenciatura en Física. El alumno del instituto está becado y es lo que te permite que no tengas esa variable en la cabeza, es decir, el aspecto económico, que puede ser limitante, para poder enfocarte en solo estudiar”.
Dentro de los campos de acción de un ingeniero nuclear, expuso que “aprende todo lo que se refiere a un reactor nuclear. Esto es una máquina muy compleja, que tiene distintos campos de la ciencia. Tiene arte y cálculo neutrónico para el núcleo, esto es el reactor, que es el que se encarga de producir el calor para la generación eléctrica; cómo soportar tan altas temperaturas, uno tiene que saber de materiales, de transferencia de energías, porque el calor de fisión tiene que convertirse en electricidad y también saber los conceptos básicos de física y mucha matemática”, comentó.
Añadió que “en Argentina hay tres reactores, dos en Buenos Aires (Atucha I y II) y el de Córdoba, el reactor Embalse. Son de potencia, son los que se utilizan para la generación de electricidad. También están los de investigación, que tienen otro fin, y dentro del instituto hay uno, es radiación básicamente, que es muy peligrosa”.
En cuanto a su futuro, el ingeniero nuclear comentó que “por ahora no he buscado ninguna propuesta de trabajo, ahora quiero tranquilizarme un poco, estoy en casa tomando mate y viendo qué hago luego. Decidí relajarme un poco por un tiempo”.
Gastón inició su camino en la Ingeniería en Mendoza. Durante los dos años que cursó la carrera de Mecatrónica, se fue preparando para ampliar el horizonte y así fue como en julio de 2017 la primera etapa de su desafío concluyó con éxito.







