En una época donde la presentación del buzo de egresados se ha convertido en un ritual sagrado de la secundaria, las alumnas de la Escuela 4-004 Mercedes Álvarez de Segura (Ebyma) marcaron la diferencia. En lugar de encargar la prenda a una empresa externa, las estudiantes utilizaron los conocimientos técnicos adquiridos en la institución para realizar todo el proceso: desde la moldería hasta la costura final. Bajo el nombre de «Euphoria», el curso de 17 jóvenes lució una combinación de beige y bordó por las calles de San Rafael, transformando una tradición en una muestra de capacidad profesional. «Es un proceso que disfrutamos muchísimo porque lo hicimos entre todas», destacaron en diálogo con FM Vos 94.5.
Para la profesora Alicia Galdeano, ver a sus alumnas al frente de las máquinas de coser fue la culminación de años de enseñanza técnica y el aprovechamiento de los recursos de la escuela. «Fuimos varias las profesoras involucradas, pero las chicas fueron quienes decidieron hacer el buzo ellas mismas. Tienen el conocimiento, las herramientas y la maquinaria necesaria aquí en la institución, de tal modo que pudieron llevarlo a cabo», sintetizó la docente al comienzo de la charla.
«Es una gran alegría para todos ver cómo aplican lo aprendido en algo tan significativo para su último año. Ellas tomaron todas las decisiones, desde el diseño hasta la elección de los materiales», destacó.
Más adelante, agregó: «Es un orgullo felicitar nuevamente a las chicas porque es la primera vez que un curso en la Ebyma confecciona su propio buzo. Esperamos que, a partir de ahora, esto se convierta en una tradición, ya que la escuela cuenta con todo el equipamiento y el conocimiento necesario para que las futuras egresadas puedan realizarlo», aseguró la profesora.
«Euphoria»: identidad y elegancia en el diseño
El nombre elegido para la promoción no fue un detalle librado al azar; por el contrario, busca reflejar la energía vibrante del grupo y aportar un toque de distinción estética a la identidad del curso. Sobre el sentimiento del curso, la alumna Luciana Castro explicó la razón detrás de la denominación que lucen con orgullo. «Nos llamamos ‘Euphoria’, utilizando la ‘h’ intermedia para darle una mayor elegancia a la tipografía y al diseño. El nombre viene del sentimiento eufórico, ya que nos sentimos muy identificadas: somos un grupo muy alegre, nos tomamos todo con mucha emoción y somos, básicamente, eufóricas», detalló la estudiante sobre la personalidad de la división.
En cuanto a los materiales y el confort, la elección técnica priorizó la funcionalidad para el clima local. «Elegimos una tela de jogging de algodón porque nos parecía mucho más calentita para el invierno y, sobre todo, cómoda para el uso diario. Además, para las terminaciones de las mangas y la parte inferior del buzo, utilizamos una tela llamada ‘ribs’, que es más elastizada y permite un ajuste mucho mejor a la contextura de cada una», contó Castro, destacando la calidad de la prenda terminada.
De la moldería técnica a la costura en serie
Luciana Mamaní, otra de las estudiantes encargadas de la producción, detalló el riguroso proceso técnico que implicó pasar de una idea a una prenda terminada. «El diseño nos llevó más o menos un mes de debates en el curso porque no nos decidíamos. Una vez concretado, pasamos a la moldería. Realizamos primero el molde base en papel y luego lo pasamos a cartón con sus respectivos márgenes de costura para poder cortar en serie, que es un paso más avanzado. Como somos 17 chicas con diferentes contexturas, realizamos cuatro talles diferentes para que a todas nos quedara perfecto. Fue un proceso intenso pero muy satisfactorio», expresó la alumna en ese tramo de la comunicación.

La elección cromática de la prenda fue el resultado de un ejercicio de consenso que trascendió al propio curso, involucrando a toda la comunidad educativa de la institución para lograr una identidad visual distintiva.
Este proceso requirió de un acuerdo institucional previo para evitar similitudes entre las distintas divisiones de la escuela. «Decidimos los colores entre todas analizando las opciones que tenía nuestro proveedor de tela. Nos pusimos de acuerdo con los otros cursos de la institución para no repetir las tonalidades y finalmente elegimos esta combinación de beige con un tono uva, que tira al bordó, y que nos encantó a todas», comentaron las estudiantes sobre la estética elegida.
El momento culmen llegó con el estreno en el centro, donde las alumnas pudieron exhibir el fruto de su trabajo técnico ante la mirada de la sociedad sanrafaelina. «El día que presentamos el buzo afuera de la escuela, hicimos el recorrido tradicional por el centro de la ciudad y pasamos por diferentes colegios mostrando nuestra propia producción. Es algo que vamos a guardar de por vida, no solo por el recuerdo del egreso, sino porque tiene el valor inmenso de haberlo hecho con nuestras propias manos», resaltaron con orgullo tras completar la marcha festiva por las calles locales.
El valor del saber hacer
Para las egresadas de la Ebyma, el buzo no es solo una prenda de abrigo, sino un símbolo de autonomía y trabajo en equipo que cierra una etapa fundamental. «Somos un grupo chico, apenas 17, pero muy unido. Lograr terminar los buzos después de tanto esfuerzo fue un antes y un después en nuestra relación como compañeras», resaltaron.
«No es lo mismo comprar algo hecho que pasar por el proceso de decidir cada costura y cada detalle. Es un orgullo salir a la calle y poder decir que lo hicimos nosotras mismas en nuestra escuela», dijeron al cierre de la nota con total alegría.







