En la mañana de ayer, alrededor de las 8:30 hs, se registró en la comisaría 24° una denuncia que pone de manifiesto la arquitectura del engaño contemporáneo. Una mujer de 41 años, identificada como C. C. P., resultó víctima de un esquema de ingeniería social iniciado en un sitio de clasificados.
Lo que comenzó como el interés por la venta de una máquina de coser derivó en un despojo patrimonial significativo. Bajo el pretexto de una transferencia errónea —respaldada por un comprobante apócrifo— y mediante una videollamada donde la víctima cedió datos sensibles a una presunta entidad financiera, los delincuentes lograron acceder a sus activos.
El saldo delictivo arroja un faltante de 400.000 pesos de su cuenta personal y 538.000 pesos de la cuenta de su pareja. Este hecho no solo representa un daño económico, sino que interpela la capacidad de respuesta y prevención ante delitos que operan en la inmaterialidad de la red.
Interviene la Oficina Fiscal de jurisdicción.







