Otra muerte trágica en medio de la marcha por Santiago Zaragoza y el homenaje a Marcela Quiroga

El que pasó fue otro fin de semana trágico para San Rafael, marcado por el fallecimiento de Fernando Quiroz, un chico de apenas 17 años que fue embestido por un automóvil mientras circulaba en moto por la Ruta Nacional 143.
Desde la Policía confirmaron que Julio César Cruzate había consumido alcohol antes de arrollar a Quiroz. Lo arrastró al menos 150 metros y se detuvo 100 más adelante. Fernando murió en el acto, mientras que el conductor del Toyota Etios fue derivado, en primera instancia, al hospital Schestakow, donde se le practicó el dosaje alcohólico, para después ser alojado en la Comisaría 42ª, donde hasta ayer permanecía detenido.
Se prevé que la fiscal Florencia De Diego, en medio de su habitual hermetismo en el manejo de las causas, avance hoy con el proceso contra Cruzate bajo la figura de “homicidio culposo agravado”, con la prueba de alcoholemia como elemento agravante, de acuerdo a lo que el Código Penal establece en su artículo 84 bis.
La muerte de Fernando ocurrió en un fin de semana especial, debido a que ese mismo día –en la tarde– se había realizado una marcha por el trágico deceso de Santiago Zaragoza y al día siguiente, en San Martín y Telles Meneses, se realizaba una convocatoria por el primer año del fallecimiento de Marcela Quiroga.
Santiago Zaragoza murió tras ser embestido desde atrás por un Ford Focus que conducía Luciano Palmucci, sobre calle Tirasso al 3000. Palmucci escapó y se presentó dos horas más tarde en la Comisaría 32ª. El pasado sábado, amigos del adolescente de 17 años se juntaron en el centro de San Rafael a reclamar justicia y protestar contra el arresto domiciliario de Palmucci.
Marcela Quiroga falleció cuando iba en moto y fue colisionada por un VW Gol que conducía Mariano Encinas. El exfutbolista se fugó y gracias a un taxista la Policía pudo detenerlo. El domingo se cumplió un año del hecho y en Telles Meneses y San Martín, familiares de la mujer remarcaron la estrella amarilla en homenaje a ella.
Independientemente de la fuga de Encinas y Palmucci, en los casos de Quiroga y Zaragoza existe un denominador común que las emparenta con la de Fernando Quiroz: los conductores que protagonizaron los hechos estaban alcoholizados, de acuerdo con los expedientes de cada causa.
En ese contexto, los pedidos a quienes legislan se sienten cada vez con más fuerza y apuntan a que es indispensable endurecer sanciones penales para quienes provocan muertes mientras manejan bajo efectos del alcohol. Es extensa la lista de casos en San Rafael bajo esas características, no solo con desenlaces trágicos, también con sucesos donde las víctimas han sobrevivido y –en el caso de Candela Giménez, por ejemplo– conviven con las secuelas que les produjo el siniestro.