Otra vez la guerra y un nuevo desafío
para la política
Horas atrás, el papa Francisco se refirió –vía Twitter- al conflicto armado entre Rusia y Ucrania. En la red social, el Sumo Pontífice afirmó que «toda guerra es una claudicación vergonzosa». «Toda guerra deja al mundo peor que como lo había encontrado. La guerra es un fracaso de la política y de la humanidad, una claudicación vergonzosa, una derrota frente a la fuerza del mal», afirmó Francisco, citando una frase de su última encíclica “Fratelli tutti”, dedicada a la fraternidad.
Justamente en su encíclica, publicada en octubre de 2020, Francisco anticipaba que “la historia da muestras de estar volviendo atrás. Se encienden conflictos anacrónicos que se consideraban superados, resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos”, y agregaba: “Hay quienes buscan soluciones en la guerra, que frecuentemente ‘se nutre de la perversión de las relaciones, de ambiciones hegemónicas, de abusos de poder, del miedo al otro y a la diferencia vista como un obstáculo’. La guerra no es un fantasma del pasado, sino que se ha convertido en una amenaza constante. El mundo está encontrando cada vez más dificultad en el lento camino de la paz que había emprendido y que comenzaba a dar algunos frutos”.
Y en otro tramo sigue: “Acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto, todo eso se resume en el verbo ‘dialogar’. Para encontrarnos y ayudarnos mutuamente necesitamos dialogar. No hace falta decir para qué sirve el diálogo. Me basta pensar qué sería el mundo sin ese diálogo paciente de tantas personas generosas que han mantenido unidas a familias y a comunidades. El diálogo persistente y corajudo no es noticia como los desencuentros y los conflictos, pero ayuda discretamente al mundo a vivir mejor, mucho más de lo que podamos darnos cuenta”.
Las palabras del Papa parecieran encontrar su necesaria aplicación práctica por estos días, cuando un nuevo conflicto pone en riesgo la paz mundial. Ojalá conceptos como amor, solidaridad, justicia y diálogo primen en esta preocupante coyuntura.