Padre de Candela Giménez pide endurecer las multas por alcohol en sangre

Marcelo Giménez, papa de Candela

Marcelo Giménez, papá de Candela, quien fue atropellada el 29 de octubre de 2016 –cuando tenía 16 años– por un conductor ebrio, a través de FM Vos (91.5) y Diario San Rafael, dejó un mensaje sobre la problemática del alcohol al volante y se mostró a favor de cambiar la legislación para endurecer las penas en estos casos.
El caso de Candela Giménez lamentablemente estuvo muy lejos de ser el último de su tipo en San Rafael o en el Sur provincial; de hecho, tal como informó el diario de los sanrafaelinos, el domingo murió un adolescente de 17 años tras ser atropellado por un conductor alcoholizado. “Ves que la historia se vuelve a repetir, cosas evitables se llevan la vida de una persona joven y dejan la sensación que nos viene dejando cuando te toca transitar por estos caminos, cuando te pasa una cosa así, en donde la Justicia está acéfala, no sé puntualmente qué parte del sistema habría que mejorar, pero no es casualidad que los temas se sigan repitiendo, que la gente tiene un accidente y se escape del lugar y que el efecto primordial sea el alcohol”, dijo Marcelo.
Relató que mientras Candela aún estaba internada sufriendo, con sus familiares sufriendo, nadie podía saber si quien la había atropellado no seguiría manejado, “a pesar de tener nueve multas por manejar con alcoholemias positivas”. Todo eso tenía que ver con que hay un sistema que falló. “Para llegar a ese juicio abreviado, él debía admitir la culpabilidad y hacer un tratamiento. Cualquier ciudadano puede acercarse al hospital Schestakow y Hugo Escollo no ha asistido directamente a las terapias de rehabilitación, no ha mostrado el más mínimo interés en reinsertarse a la sociedad y vivir como una persona normal”, denunció.
Desde su óptica, la figura del “conductor designado” debería hacerse cumplir cabalmente o endurecerse las multas para que los conductores “piensen dos veces antes de manejar con algo de alcohol en sangre”.
Sobre la actualidad de Candela, su papá dijo que sigue trabajando en su recuperación, mostrando un espíritu combativo enorme para salir adelante. De aquella chica que tenía escasas posibilidades de continuar con vida, es realmente destacable todo lo que ha avanzado. “Nos ha hecho aprender a nosotros como papás y como personas porque siempre se proyecta un poco más allá. Pudo terminar la secundaria, el nivel cognitivo mejoró bastante, la movilidad mejora (aunque sigue en silla de ruedas), se trabaja día a día”, resaltó. Los médicos son optimistas y quizás algún día vuelva a caminar.
Si bien él cuenta con obra social, algo más que considera necesario es que legalmente el Estado apoye a los accidentados en las rehabilitaciones.