Padres de alumnos de la escuela Hermida y vecinos se manifestaron por la muerte de Nicol y pidieron que el Estado realice obras para evitar un nuevo accidente

La muerte de Nicol Agüero sigue causando una gran conmoción en la comunidad sanrafaelina. En la mañana del viernes, los padres de los alumnos que asisten a la escuela Domingo Hermida y vecinos de Cañada Seca realizaron una manifestación para exigir mayores medidas de seguridad en el ingreso al establecimiento educativo.

Allí, justo en el ingreso a la escuela, un grupo de más de cincuenta personas cortaron el tránsito de la ruta 160. Solicitaron que el gobierno inicie serie de obras para mejorar el ingreso y egreso de los estudiantes en el establecimiento y exigieron mayor presencia policial en los horarios «críticos” (entrada y salida de alumnos) para controlar el paso de los vehículos por el lugar.

«Estamos pidiendo seguridad, por eso hemos cortado la ruta. Hace años que venimos solicitando que nos hagan una banquina. Exigimos seguridad para nuestros niños, muchos de ellos llegan a la escuela caminando, en bicicleta o en colectivo. Lo que pasó el miércoles ha sido una verdadera tragedia. Aunque entiendo que el conductor de la camioneta no hizo este desastre con mala intención, creo que debió respetar las normas vigentes. Acá todo el mundo sabe que hay una escuela. Esto se pudo evitar. Lo que sucedió en cierta medida es responsabilidad de todos», expresó a FM Vos 94.5 Daina Morales, mamá de uno de los alumnos de la escuela Domingo Hermida.

«Estoy sin palabras. Necesitamos que el municipio y el gobierno de la provincia nos escuche. No vamos a mandar a los niños a la escuela hasta que nos den una respuesta», manifestó.

Asimismo, remarcó que la ruta, a esa altura, no cuenta con luminarias. «No tenemos luz ni una dársena para ascenso y descenso de pasajeros de colectivos. Los chicos no tienen un lugar seguro para bajar del ómnibus. Tampoco hay limpieza, la maleza alcanza el metro con cincuenta. Queremos que alguien nos de algún tipo de respuesta», aseveró.

Por otra parte, apartó de todo tipo de responsabilidad a la escuela Domingo Hermida y destacó la labor de su personal. «El celador de la escuela todas las mañanas, a las 7: 15 pone los conos porque sabe que 7: 25 llega el colectivo. Lo que pasa es que estos elementos no se ven. Acá no hay ningún policía ni nada. Deben asistir en los horarios críticos, los horarios de entrada y salida a la escuela. El día del accidente estaban los conos puestos, pero no respetaron nada. Por otra parte, todos los mediodías la directora ayuda a los niños a cruzar para que tomen el colectivo de regreso a su casa», destacó.

Finalmente, fue consultada sobre el estado de salud de los hermanos de Nicol que también resultaron heridos tras ser embestidos por una camioneta cuando descendían del colectivo. «El jueves les dieron el alta a los dos. Están en su casa, aunque continúan muy golpeados y conmocionados por lo que le sucedió a Nicol. La muerte de esta niña marcó a todo San Rafael”, dijo con pesar al cierre de la comunicación.