Las personas afiliadas a PAMI que tienen una ostomía pueden acceder a diferentes bolsas, discos y productos necesarios para el cuidado diario. La elección del dispositivo dependerá del tipo de intervención, las características del estoma y la indicación del profesional tratante.
Una ostomía es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se crea una abertura en el abdomen, llamada estoma, para permitir la eliminación de materia fecal u orina. Puede ser temporal o permanente, según cada situación médica.
Qué tipos de ostomía existen
Las ostomías se clasifican de acuerdo con el órgano involucrado:
- Colostomía: conecta una parte del colon con la pared abdominal.
- Ileostomía: utiliza una porción del intestino delgado y suele producir contenido líquido o semilíquido.
- Urostomía: desvía la orina hacia una abertura realizada en el abdomen.
La colostomía y la ileostomía son ostomías digestivas, mientras que la urostomía corresponde al sistema urinario.
Qué bolsas de ostomía ofrece PAMI
Las bolsas pueden diferenciarse por su sistema de colocación, su forma de vaciado y el tipo de base adhesiva.
Las bolsas de una pieza tienen el adhesivo y el dispositivo colector integrados. Cuando corresponde realizar el recambio, se retira la unidad completa.
En las bolsas de dos piezas, en cambio, la base o disco permanece adherida a la piel y la bolsa se conecta por separado. Este sistema permite cambiar el colector sin despegar el adhesivo en cada oportunidad.

La elección no debe realizarse únicamente por comodidad. El médico tratante o especialista debe indicar cuál es el producto adecuado según el tamaño del estoma, el estado de la piel y el tipo de contenido eliminado.
Qué bolsa corresponde a cada ostomía
La bolsa para ileostomía suele ser abierta o drenable porque recibe contenido líquido o semilíquido.
La bolsa de colostomía generalmente es cerrada y está preparada para recoger materia sólida o pastosa. Por su parte, la bolsa de urostomía incorpora una válvula para facilitar el vaciado de la orina.
También existen bases planas y convexas. Las bases planas suelen utilizarse cuando el estoma sobresale correctamente, mientras que las convexas pueden indicarse cuando está retraído, hundido o al mismo nivel que la piel.
Cada cuánto se cambia una bolsa de ostomía
La frecuencia depende del tipo de dispositivo y de la ostomía.
En los sistemas de una pieza, la bolsa de colostomía se reemplaza después de cada deposición o cuando llega aproximadamente a la mitad de su capacidad. Para ileostomías y urostomías, el recambio suele realizarse una vez por día.
En los sistemas de dos piezas, el disco adhesivo puede mantenerse durante tres o cuatro días, siempre que conserve un sellado adecuado y no genere molestias.
La aparición de filtraciones, irritación o desprendimientos puede exigir un cambio anticipado.
Cómo cambiar la bolsa correctamente
Antes de comenzar, se recomienda preparar la bolsa nueva, gasas suaves, agua tibia, jabón neutro sin perfume y un recipiente para descartar el dispositivo usado.
Luego de lavarse cuidadosamente las manos, se debe retirar la bolsa lentamente mientras se sostiene la piel. La zona tiene que limpiarse con agua tibia y secarse con pequeños toques, sin frotar.

Es importante evitar el alcohol y los productos perfumados, ya que pueden provocar irritación. Antes de colocar el nuevo dispositivo, la piel debe estar completamente seca y la abertura de la base debe ajustarse al tamaño del estoma.
Cómo pedir insumos de ostomía en PAMI
El trámite se realiza mediante una Orden Médica Electrónica, conocida como OME. El médico de cabecera o especialista debe registrar el diagnóstico e indicar qué tipo de insumo necesita la persona afiliada.
También se solicitan los datos de contacto y el domicilio en el que se efectuará la entrega. A través de este procedimiento pueden gestionarse bolsas para colostomía, ileostomía y urostomía, además de discos, aros y pastas, según la prescripción profesional.
Cuándo consultar al médico
El estoma normalmente tiene una tonalidad rosada o rojiza. Se recomienda solicitar atención médica si aparecen fiebre, dolor abdominal, inflamación, sangrado persistente, lesiones en la piel o cambios en su color y forma.
También se debe consultar ante filtraciones frecuentes, dificultades para adherir la bolsa o modificaciones importantes en la cantidad y el aspecto de la orina o las heces.
Cada paciente puede necesitar productos y cuidados diferentes, por lo que las indicaciones generales no reemplazan la evaluación de un profesional.
Fuente: Canal 26


