Dentro del marco de las reuniones que se realizan de manera mensual entre los sectores cárnicos con Nación, en esta oportunidad tuvieron una importante reunión con la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villaruel. Sergio Pedace -vicepresidente de la Cámara de Matarifes y Abastecedores-, compartió con Diario San Rafael y Fm Vos 94.5 detalles del encuentro y las preocupaciones de un área que enfrenta un panorama económico incierto pero con esperanzas de mejora.
“Lo que vimos en la mesa fue la gran predisposición del gobierno de acercarse a charlar con todas las cámaras, todos los sectores de la producción cárnica, tanto bovina, aviar, porcina, caprina”, comentó Pedace. La reunión, que incluyó a asesores de la vicepresidenta, se desarrolló en un ambiente de diálogo abierto, donde cada sector tuvo la oportunidad de exponer sus problemáticas específicas. “Ella fue escuchando uno por uno muy atentamente”, agregó, resaltando la importancia de que estas conversaciones no queden en palabras sino que se traduzcan en hechos concretos.
Uno de los temas centrales discutidos fue el del consumo y la exportación, junto con las dificultades impuestas por la burocracia y los temas impositivos. “Nos dio ella una devolución diciendo que le pasemos todo por escrito para que pueda ver qué puede ir solucionando”, afirmó, subrayando la intención de la vicepresidenta de tomar medidas concretas para aliviar la carga sobre el sector.
El encuentro también permitió que cada sector expusiera sus preocupaciones particulares. En el caso de los matarifes y abastecedores, Pedace destacó la necesidad de establecer un “mínimo sanitario en todos los frigoríficos como para poder avanzar después en la informalidad y en la mejora del sistema”. Este punto resulta crucial para garantizar la calidad y seguridad de los productos cárnicos en el mercado.
Por otro lado, el sector porcino se mostró conforme con el momento actual, en parte debido a la apertura de la exportación, lo que les ha permitido una “reacción bastante rápida con la producción”. Sin embargo, no todos los sectores están en la misma situación. El sector avícola, por ejemplo, enfrenta dificultades con el acceso a créditos, especialmente en lo que respecta al financiamiento de infraestructura como los galpones de pollos. “Esos créditos siempre te lo dan en base a la tierra, pero la tierra puede valer 100.000 dólares y los galpones valen 250.000 dólares”, explicó evidenciando las falencias en el sistema de financiamiento.
Otro tema que se abordó fue el de la genética, un factor crucial para mejorar la calidad de la producción y cumplir con los estándares internacionales de exportación. “Para poder exportar por ejemplo a Chile su genética y la genética embriones, tardan 6 meses en los trámites burócratas”, señaló Pedace.
“Realmente lo vemos que estamos en el medio de la tormenta todavía”, admitió Pedace, haciendo referencia a los desafíos de operar en un contexto de baja inflación. Este nuevo escenario obliga a los sectores a ser más eficientes, ya que la baja en las ventas y la reducción de la rentabilidad afectan a todos los eslabones de la cadena, desde los carniceros hasta los frigoríficos.
“Lo vemos con muy buen optimismo lo que se habla de sacarnos el impuesto, sacar impuestos de encima, sacar burocracia de encima, que todo eso es todo costo”, afirmó, dejando en claro que cualquier mejora en estos aspectos tendría un impacto positivo inmediato en la industria.
El consumo de carne en Argentina, tradicionalmente uno de los más altos del mundo, también fue tema de discusión. Si bien ha habido una ligera caída en el consumo de carne vacuna, otros tipos de carne como la aviar y la porcina han mostrado signos de recuperación. “El argentino la nutrición animal la tiene completa, que son más o menos 115 kilos, 117”, indicó Pedace, aunque advirtió que los hábitos alimenticios están cambiando, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que optan por comidas rápidas como pizzas y empanadas. Este cambio de hábitos podría tener implicaciones a largo plazo para el sector cárnico, que deberá encontrar formas de adaptarse y continuar promoviendo los beneficios de la carne en la dieta.
A pesar de los desafíos, el sector se mantiene optimista. “Los precios de la carne en este momento estamos por debajo de la inflación, calculamos nosotros que estamos en un 4, un 5% abajo de la inflación”, concluyó Pedace, señalando que, al menos en el corto plazo, los consumidores pueden esperar precios estables en la carne.







