Para FOPEA, San Rafael se encuentra en un “bosque informativo”

Según una investigación impulsada por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), San Rafael constituye un “bosque informativo”. Esto significa que en nuestra comunidad “hay condiciones razonables para el ejercicio de un periodismo profesional, que permite a las personas informarse sobre los problemas de su entorno y mejorar la calidad de la vida pública local”. Esos fenómenos son los menos frecuentes de la Argentina: por lo general aparecen en las áreas centrales, desarrolladas y con mayor población. Sin embargo, el estudio advierte también que, aún en estas zonas, existe “un nivel preocupante de temor entre propietarios de los medios y periodistas, y dificultades crecientes para el ejercicio de las libertades de prensa y de expresión”.
El estudio, que contó con el apoyo de Google News Initiative, mostró que tres cuartas partes del país sufren un “desierto” o “semidesierto informativo”. ¿Qué significa? Que sus ciudadanos carecen de medios que los informen de noticias locales. Son zonas donde “las condiciones para el ejercicio del periodismo profesional son muy débiles”. Por eso, la apelación a la imagen de “un paisaje monocromático, árido, seco y proclive a los espejismos”.
En el restante cuarto del territorio argentino existe hoy lo que la investigación llama “semibosques” o “bosques informativos”. Así fueron definidas las zonas donde hay “vegetación y variedad de ecosistemas informativos” y “condiciones para ejercer un periodismo profesional activo, donde es posible encontrar luces, sombras, matices, diversidad y oxígeno”.
De las conclusiones del estudio surge que casi el 48% de los 560 departamentos que componen el territorio argentino están situados en la “zona roja” del periodismo local, y constituyen “desiertos informativos”. Esto implica que la población que reside en ellos accede a información principalmente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y, en cambio, “viven en una sequía permanente de noticias relativas a su realidad próxima”.
La investigación -inédita en el país- contó con la participación de más de una veintena de periodistas y profesores durante siete meses. Fueron relevados 2.464 medios e identificados 13.597 periodistas de todo el país.
El estudio se basó en un cuestionario enviado a todos los medios relevados, a los que se les pidió que -de buena fe- contestaran preguntas de todo tipo: desde cuántos periodistas trabajan en sus distintas plataformas hasta sus fuentes de ingreso. Este relevamiento -que aclaran en FOPEA “no es un censo”- permitió construir un exhaustivo mapa de la situación del periodismo local en todo el país, que permite navegarlo por provincia y cada uno de los departamentos del país.
El trabajo de FOPEA permitió realizar un diagnóstico que muestra “un periodismo en un estado de gran precariedad” que también afecta la calidad democrática de las comunidades locales. “El periodismo es cada vez menos federal, y por lo tanto no existe una prensa local que sea el contrapeso de un periodismo que se hace desde el centro. El país se despierta en pandemia con los datos del AMBA”, sostuvieron los responsables de la muestra.
Por otro lado, advirtieron que “las barreras para exponer y acceder a información local producen la pérdida de la capacidad para instar debates democráticos en el seno de las comunidades, e incrementan la dependencia de medios y periodistas situados en otras jurisdicciones en línea con la idea de que una noticia solo surtirá efectos si recibe exposición mediática nacional”.