Establecido en terreno federal del ferrocarril abandonado a mitad de la década del 90 del siglo XX, en los edificios que pertenecieron a la antigua estación ferroviaria del mismo nombre.
Desde entonces esas casas, incluyendo a la estación abandonada, fueron ocupadas por familias que desarrollan tareas de crianceros principalmente. A principios del presente siglo, el gobierno provincial les proveyó un pequeño panel solar que les brindaba corriente para un par de lámparas y cargar algún circunstancial celular, nunca hubo una actualización de tan importante elemento energético. El agua se la provee la Municipalidad a través de camiones cisternas dejando el vital líquido en aljibes del lugar. Al no tener agua corriente el uso del líquido es muy limitado y alcanza para lo muy indispensable para la vida de los habitantes del lugar y para los animales que crían allí. No les alcanza para tener una simple huerta, lo que les permitiría complementar una alimentación variada y sana.
Una fuente de agua de vertiente, analizada como potable y apta para el ser humano, se encuentra a solo 3500 metros de distancia y se podría trasladar con cañería por terreno federal junto a las vías que allí existen. Habilitar el tanque de agua de la ex estación permitiría que, del mismo se proveyeran todas las casas, permitiéndoles contar con agua para la cocina y los sanitarios, con lo que sus vidas lograrían una sustancial mejora de calidad de vida; lograrían ofrecer servicios gastronómicos a los visitantes que allí frecuentan.
En cuanto a luz eléctrica, la misma se encuentra a 6500 metros y es la línea que pasa por el costado del complejo Sierra Pintada, que en caso de lograrse haría ingresar a los habitantes del paraje directo al Siglo XXI, con todas las ventajas que ello representa.
Son 6 familias con 11 integrantes (del total de 31 que viven dispersos en la Quebrada Pintada), entre los que hay niños y hasta una persona con discapacidad. Gracias a esa ocupación de las viviendas las mismas se mantienen en pie y buenas condiciones estructurales.
Desde hace un tiempo, la municipalidad realiza importantes tareas de urbanización y servicios a los habitantes del Paraje Los Parlamentos, jerarquizando su calle principal, se les proveyó de alumbrado público y domiciliario y mejoró el sistema de provisión de agua y la calidad de vida de los lugareños mejoró notablemente. La situación en Los Terneros es muy similar ¿se podrá hacer lo mismo?
Por Enrique Mario Barrera







