Pasó a la cárcel el detenido por el asalto a la joyería y podría recibir condena en los próximos días

Francisco David Zamora Valdez, hasta ahora el único detenido por el violento asalto al joyero Oscar López y su hija, ocurrido el pasado sábado en el local situado en calle Coronel Suárez del centro de San Rafael, fue imputado y trasladado a la penitenciaría de la avenida Mitre.
Si bien la causa está a cargo del fiscal Javier Giaroli, su par Andrea Rossi fue quien formuló la acusación, encontrándose en subrogancia del primero. Lo imputó por “robo agravado por uso de arma impropia y por ser cometido en poblado y en banda en calidad de coautor”, según precisaron fuentes judiciales a este diario.
Zamora Valdez, oriundo de la Ciudad de Las Heras, había salido de una cárcel del norte provincial el pasado 11 de octubre, menos de un mes atrás. Purgó, durante 8 años, una condena por otro robo agravado y ni bien recuperó la libertad, fue “tentado” para cometer el atraco en la joyería de San Rafael, donde volvió a caer gracias al accionar de un policía que estaba de franco pero que no dudó en perseguirlo cuando observó extraños movimientos fuera de la joyería de López.
De acuerdo con la investigación inicial y en base a relatos de las víctimas, Oscar –el joyero– y su hija, quienes se encontraban en el local al momento del hecho, los delincuentes fueron extremadamente violentos. Los golpearon en reiteradas ocasiones y provocaron un profundo estado de shock que aún perduraba el lunes, cuando el comerciante tuvo un breve contacto con la prensa.

Podría ser condenado en los próximos días
De acuerdo con el Código Procesal Penal de Mendoza, Zamora Valdez, el aludido asaltante de la joyería, podría enfrentar –en los próximos días– una condena en el marco de la flagrancia de la causa en la que está imputado.
La legislación penal provincial, en su artículo 288, establece que “hay flagrancia cuando el autor del hecho es sorprendido al intentar su comisión, en el momento de cometerlo o inmediatamente después; mientras es perseguido por la fuerza pública, el ofendido o el clamor público o mientras tiene objetos o presente rastros que hagan presumir vehementemente que acaba de participar en un delito”. La detención de Valdez coincide con los requisitos necesarios para un proceso flagrante y por eso se avanzará en ello.
En ese contexto, se prevé que –en el corto plazo– exista una audiencia de flagrancia donde se determine la pena para Valdez. Se trata de un juicio abreviado donde no es necesaria la confesión del imputado, ya que fue sorprendido in fraganti tras haber cometido el delito.
Al acusado le esperan penas que van de 5 a 15 años de prisión, de acuerdo con los parámetros establecidos por el Código Penal para el robo y los agravantes que recaen sobre Valdez. Le espera, además, una declaración de reincidencia por tener condena previa por delitos de similares características.