La llegada de un hijo pone a prueba a madres y padres. Es como un sube y baja de emociones donde más de una vez los adultos no hallan la respuesta a la catarata de incógnitas al que el bebé los somete. Una de ellas es el llanto insistente del niño, ese que expresa algo que intentamos descifrar entre el sueño, el hambre o el dolor.
En Manual para padres primerizos (Almuzara), el pediatra y neonatólogo José María Lloreda brinda varios datos que pueden oficiar de guía para las nuevas familias. El médico sostiene que, al llorar, los bebés se expresan: “Dolor, miedo, calor, hambre, frío, inseguridad… hay una gama grande de emociones que el bebé traduce en llanto. Incluso puede llorar por exceso de estimulación”, afirmó. En ese sentido, aconsejó “responder a las necesidades que el niño expresa al llorar, ya que eso les dará afecto y confianza”.
En contra de las corrientes que recomiendan dejar que la situación se resuelva sola o que insisten en respetar cada horario de lactancia, Lloreda mencionó que puede que el bebé pida pecho por otro motivo que no sea hambre: consuelo o sed caben entre las posibilidades. “Retrasarlo no tiene ningún sentido. El bebé no tiene que aguantar ningún horario si tiene la necesidad de alimentarse, de sed, o de que lo agarren. Nunca dejaríamos llorar a un adulto sin intentar consolarlo”.
La situación del bebé que llora pude minar la confianza de madres y padres, generar estrés y hacer que la irritabilidad sea protagonista en este nuevo hogar. “En ocasiones es bueno probar con otro familiar para ver si se calma. Los bebés detectan a los padres ansiosos y se forma un círculo vicioso”, dijo el pediatra.
Entre las recomendaciones básicas ante un llanto sostenido, mencionó:
1 – Alimentarlo.
2 – Mirar el pañal y cambiarlo si está sucio.
3 – Intentar dormirlo.
4 – Tomarlo en brazos.
5 – Quitarle la ropa si está muy abrigado.
6 – Verle la piel y su comportamiento, por si parece enfermo.
7 – Comprobar su temperatura.
8 – Hablarle tranquilamente, acariciándolo suavemente.
9 – Examinarlo en busca de dolor testicular, una hernia, algún pelo que le estrangule un dedo, etc.
10 – Permitir que una persona con menos ansiedad lo tome y le dé un paseo.



