PEMPA pide ayuda urgente tras los daños que dejaron las lluvias en su predio en Maipú

La organización PEMPA, única protectora equina de Mendoza, atraviesa una situación crítica luego de que las intensas lluvias y nevadas fin de semana de agosto afectaran seriamente sus instalaciones en Maipú. Con más de 45 caballos rescatados bajo su cuidado, la entidad se encuentra en estado de emergencia y solicita colaboración económica y material para poder restablecer el predio y continuar con su tarea.
“PEMPA es la única protectora equina de la provincia de Mendoza. Nosotros no tenemos ayuda del Estado, sino la única ayuda que nos brindan es el municipio. En la actualidad tenemos rescatados 45 caballos, hemos rescatado más de 40 caballos ahí de San Rafael, de la finca del Horror, y caballos que hemos encontrado en mal estado, que los hemos traído a nuestro predio”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Martina Oyola, integrante de la organización.
La tormenta de Santa Rosa dejó consecuencias devastadoras. “Actualmente nos encontramos en una situación económica muy vulnerable, debido a las últimas tormentas que hubieron, el predio lamentablemente terminó en muy malas condiciones y estamos pidiendo ayuda para poder recaudar fondos y poder brindarles a nuestros caballos el lugar que se merecen”, explicó Oyola.
La madrugada del domingo 31 resultó particularmente complicada. “A las 8 de la mañana nosotros nos levantamos para darles de comer a los caballos. En el momento en el que salimos, el predio era un río, los caballos tenían hasta la mitad de las patas tapadas, había muchos que estaban en un rincón del corral muy asustados. Gracias a Dios ninguno de los caballos salió herido, pero bueno, sí, nuestro predio está en muy mala situación”, relató.
Ante este panorama, PEMPA redobló su pedido de ayuda. “Estamos pidiendo donaciones, además, porque también estábamos con la idea de poder construir una pared que protegiera a los caballos de la faena clandestina, entonces ahora estamos desesperados, porque si antes estábamos en una situación vulnerable, ahora estamos mucho más, y pedimos ayuda económica o de materiales”, remarcó Oyola.
Uno de los problemas que enfrentan las organizaciones de rescate es el riesgo constante de faena clandestina. “No precisamente del terreno en el que nosotros estamos, porque cuidamos mucho la ubicación, ya que son caballos que están rescatados del maltrato y del abandono, y hay muchos que están en un proceso judicial, pero sí a algunos de nuestros adoptantes les han robado los caballos y los hemos podido encontrar. Últimamente hay muchos casos de faena clandestina que están muy cerca de donde nosotros nos ubicamos”, señaló.
Oyola también destacó la falta de apoyo estatal. “La única ayuda que recibimos es desde el municipio de Maipú, pero no hemos recibido ayuda del Estado”, manifestó.
El trabajo de PEMPA no termina con el rescate. Cada animal atraviesa un proceso de recuperación física y emocional antes de ser entregado en adopción. “Una vez que el caballo ya se encuentra de manera física, digamos, recuperado, pero también buscamos que vuelva a confiar en las personas, nosotros les buscamos adoptantes. Las adopciones se realizan con un seguimiento, todos los meses realizamos un seguimiento para asegurarnos de que el caballo esté en condiciones, y si esas condiciones no se cumplen, el caballo vuelve otra vez a PEMPA”, explicó.
La integrante de la ONG subrayó que la rehabilitación no es sencilla. “La verdad que es un proceso que lleva mucho tiempo, que un caballo que ha sufrido maltrato y abandono vuelva a confiar, pero bueno, en PEMPA lo realizamos desde el amor y desde el respeto y la libertad que ellos necesitan, no forzamos a ningún caballo a que se acerque a nosotros, al contrario, siempre lo hacemos despacio, con paciencia y le damos los tiempos a ellos que necesitan”, afirmó.
Para reconstruir el predio, PEMPA necesita colaboración urgente. “Estamos necesitando lo que son caños, palos, medias sombras, alambres, herramientas en realidad para poder trabajar con todos estos materiales y insumos para poder terminar la limpieza del predio, también insumos de sanidad, porque muchos los hemos perdido con las lluvias”, sostuvo Oyola.
La ONG cuenta con el esfuerzo de voluntarios y padrinos. “Somos entre 15 y 20 personas las que hoy en día realmente nos encargamos del predio y nos encargamos de que los caballos estén bien”, precisó. Si bien no tienen viviendas en el lugar, organizaron un sistema de guardias y cuentan con un casero que se ocupa de los animales entre semana.
Finalmente, Oyola explicó cómo colaborar desde cualquier punto de la provincia, ya que la asociación tiene un alias, dona.caballos.pempa.
La labor de PEMPA se sostiene con el compromiso de sus voluntarios y el apoyo de quienes deciden sumarse a la causa. Hoy, más que nunca, necesitan de la solidaridad de la comunidad para reparar el predio y garantizar que los caballos rescatados puedan tener una vida digna.