Se considera noticia a todo suceso que genera interés en la opinión pública a partir de sus características. El hecho toma trascendencia cuando los medios de comunicación dan cuenta del mismo, con el objetivo de informarlo a la comunidad. En ese sentido, existen diferentes plataformas y espacios donde los ciudadanos pueden informarse de esos acontecimientos y sacar sus propias conclusiones respecto de un determinado tema. Es así que un mismo hecho, puede ser contado, narrado o informado de diferentes maneras, según la visión del medio que lo informa, sin que la noticia en sí pierda su esencia.
Sin embargo, cuando un medio de comunicación se hace eco de una noticia difundida por un espacio con más de 30 años de trayectoria “o colega” y directamente copia su contenido para publicarlo como propio, rompe el estatus que lo consagra y echa por tierra los códigos que abrazan a nuestra profesión.
El caso de la mujer que “desapareció” en El Nihuil, Araceli Salim, y su madre supuestamente fallecida, Haydee Benso, quien finalmente estaba viva, generó un fuerte interés periodístico y fue así que la noticia rápidamente ocupó un trascendental espacio en los diferentes portales, entre ellos Diario San Rafael, que realizó un artículo con pormenorizados detalles del suceso que expuso el procedimiento policial y judicial, habida cuenta que dieron por muerta a una mujer que tenía signos vitales.

La nota a la que referimos en el párrafo anterior se tituló “Un viaje a El Nihuil, una desaparición y una muerte que no fue”. Allí dimos cuenta del paso a paso del hecho, con información propia y recabada a partir de la investigación judicial. El contenido de este artículo, resultó de sumo interés para la redacción de Mediamza.com, a punto tal que – solo reemplazando algunos conectores – fue volcado a ese sitio como si fuese propio, sin ningún tipo de prurito y escapando a cualquier lección de ética periodística citando la fuente.
En virtud de lo anterior, desde Diario San Rafael llamamos a la reflexión de quienes ejercen el periodismo en San Rafael y sobre todo los que se valen de información ajena para vertirla en sus sitios, como sucedió con Mediamza.com y la nota antes descripta, como así también las cadenas de whatsapp que se valen de información de medios consagrados, como el Diario de los sanrafaelinos, para copiar, pegar y «robar» el trabajo de portales periodísticos que emplean recursos para informar. Y si no cuentan con información para generar sus propios artículos, reconocer el origen de la noticia no afecta la imagen del medio, por el contrario, la enriquece.







