Persona educada

En las circunstancia especiales que vivimos, donde vemos que se pierden los valores esenciales de nuestra sociedad, parece una redundancia referirnos a tema en relación con los conflictos del fútbol, etc., etc.
Pero creemos que la mayoría de la población desea participar de un concierto de opiniones y esfuerzos para recuperar el nivel cultural que mejore la relación a nivel popular, político, deportivo.
Es decir que debemos esforzarnos por lograr una mejor convivencia en bien de todos los sectores sociales y pensando en transmitir una mejor relación y vida sana a las nuevas generaciones.
A propósito de esta situación se me vino a la mente una anécdota de hace muchos años, cuando recién me había iniciado como docente de escuela primaria.
Estando en la peluquería llegaron dos clientes vestidos con ropa sencilla de trabajo. Se conocían desde niños, cuando vivían en el mismo barrio, y como es lógico después de saludarse efusivamente empezaron a recordar algunos pasajes de su niñez y adolescencia.
-¿Te acuerdas de los partidos a la pelota en el baldío? ¿Y de las travesuras? ¿Y de las chicas simpáticas?
-“Sí, también recuerdo a Juancito, cuando lo visitábamos en su casa y la familia nos atendía con tanta amabilidad”.
-Sí. ¡Qué personas más educadas! “Incapaces de ofender a alguien”.
Esta última frase se me grabó para siempre como una verdadera definición:
“Una persona educada es aquella que es incapaz de ofender al prójimo; y me la enseñaron dos trabajadores en una peluquería”.
Si esta definición se internalizara en las familias de todos los niveles sociales, quizás podríamos reflexionar y contribuir a la buena convivencia en beneficio de todos los argentinos.

¡La Patria nos necesita!

Héctor L. Calderón.
DNI 6.921.765