La resolución judicial que determinó el sobreseimiento de Marcia Villagra (propietaria de la empresa de colectivos) y Jorge Pinelli (suegro de Villagra y padre de Jorge Pinelli hijo, el chofer que falleció en el hecho), los acusados por la Tragedia de la Cuesta de los Terneros volvió a encender la indignación entre los padres de las víctimas. El fallo del juez Rodolfo Luque fue calificado como un “trago amargo” por Ismael Villagrán, padre de Sol, una de las pequeñas fallecidas en el accidente.
En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, Villagrán expresó: “Después de más de ocho años de lucha, que este señor, que se hace llamar juez, ni siquiera creemos nosotros que haya leído la causa. La cerró diciendo que no hay pruebas y eso es una mentira”. Según relató, en el año 2020 también se intentó cerrar la investigación, pero en aquella ocasión los tribunales superiores escucharon a las familias y la causa siguió en pie.
El padre recordó que durante la investigación se acumularon numerosas pruebas que, a su criterio, deberían haber sido consideradas en un juicio. “Nosotros tenemos un montón de pruebas. Acá en Buenos Aires, ustedes saben, como les hemos contado, que la señora Marcia Villagra fue condenada porque ha ofrecido un montón de documentos truchos, ha comprado micros truchos, ha pagado por VTV truchas…”, sostuvo.
Villagrán cuestionó con dureza la actitud del magistrado sanrafaelino: “Este señor ni siquiera, lo único que tenía que hacer es escuchar e iniciar un juicio. Para eso fue sorteado y ni siquiera ha leído la causa”. Y agregó: “Desgraciadamente son jueces que manejan este país. Hermoso lo tenemos, pero con estos jueces, así estamos”.
El impacto emocional de la decisión judicial fue devastador para las familias. “El miércoles fue un día amargo, muy amargo para toda la familia. Tenemos todos los papás, mamás que estaban arriba del micro muy descompuestas, gente que ha terminado internada y este señor ni siquiera nos escuchó”, lamentó Villagrán. Conmovido, admitió: “Tengo el odio de saber que en este país no hay justicia”.
La decisión de apelar fue inmediata. “Claro, porque aparte de una falta de respeto, nosotros somos papás como un montón de gente que vivimos el día a día. Tenemos dos abogados espectaculares que se gastan de su propio bolsillo para poder llevar esta causa”, explicó. Según recordó, hacía apenas dos semanas se habían fijado tres audiencias técnicas para analizar pruebas, que fueron suspendidas sin previo aviso. “Ni siquiera avisando con anticipación que iban a suspender las audiencias. No tuvo respeto por nada”, criticó.
Villagrán insistió en que no permitirán que el caso quede impune: “No vamos a bajar los brazos los papás, nos estamos movilizando acá en Buenos Aires y tenemos 15 días para que los abogados respondan esto y allá iremos, iremos a la puerta de los tribunales”. En ese sentido, señaló que, pese al dolor, mantienen la convicción de hacerse escuchar: “Nosotros siempre con respeto a toda esta gente que maneja la justicia, pero vamos a ir a la puerta y nos vamos a instalar ahí hasta que nos escuchen”.
El padre de Sol reconoció que la incertidumbre judicial se ha transformado en una carga insoportable para muchas familias que, tras más de ocho años, siguen reclamando que se haga justicia. “No nos vamos a bajar los brazos, seguimos adelante con la esperanza de que se haga lo que corresponde”, subrayó.
Los familiares esperan que en los próximos días se avance con la apelación y que la causa retome el camino hacia un juicio oral y público, algo que consideran fundamental para que se conozca la verdad y se determinen las responsabilidades.







