Pese al ruego del Papa, la Corte británica negó a un niño enfermo terminal tratamiento médico en Italia

La Corte de Gran Bretaña falló contra los padres de Alfie Evans, un niño con una enfermedad en etapa terminal que pidieron permiso para llevarlo a Italia a recibir tratamiento médico.

Otros tribunales ya lo habían impedido y se mostraron a favor de suspender el soporte vital al menor.

El fin de semana, el papa Francisco se reunió con el padre del bebé. Thomas Evans, de 21 años, fue recibido en el Vaticano antes de la audiencia semanal del papa en la plaza de San Pedro.

«Me subí a un avión y vine al Vaticano para reunirme con el Papa», escribió Evans en Facebook, insistiendo en que su hijo Alfie «NO SE ESTÁ MURIENDO Y NO PERMITIREMOS QUE TE QUITEN LA VIDA».

Alfie Evans, que tiene 23 meses y una enfermedad neurológica degenerativa no diagnosticada, está internado en el hospital infantil Alder Hey en Liverpool. El centro médico dice que cualquier intento por seguir tratándole es «inútil».

En la plaza de San Pedro, Francisco llamó a orar en silencio por Alfie Evans y Vincent Lambert, un hombre francés que vive gracias a un sistema de soporte vital desde que tuvo un accidente de moto en 2008.

«Quisiera reafirmar y confirmar enérgicamente que Dios es el único autor de la vida desde su comienzo hasta su final natural y es nuestro deber hacer todo lo posible para protegerla», dijo el Papa.

«Juntémonos en silencio y oremos para que las vidas de todas las personas, especialmente las de estos dos hermanos nuestros, sean respetadas», añadió.

La Justicia británica rechazó todas las peticiones para mantener el sistema de soporte vital hechas por los padres, que quieren trasladar a Alfie a un hospital del Vaticano.

En un caso similar ocurrido el año pasado, otra pareja británica perdió la batalla judicial para continuar el tratamiento de su bebé, gravemente enfermo. Charlie Gard, de 11 meses, murió en julio.