Piden ayuda a los vecinos para el riego: concientización para el cuidado de los árboles

Cada verano, la Asamblea del Árbol impulsa una campaña de concientización sobre el riego de los árboles en la vía pública. “Nos parece fundamental recordar a los vecinos que muchos árboles ya no tienen acceso al riego por acequias y dependen de nuestra ayuda”, expresó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Teresita Capezzone, representante de la organización.
Según Capezzone, existen varias razones por las cuales el agua de riego no llega a los árboles urbanos: “Algunas acequias han quedado desconectadas de los canales por obras, otras se han obstruido con basura y en muchos casos ya no hay tomeros o placeros que distribuyan el agua”. A esto se suma que muchos árboles están rodeados de cemento o fueron plantados lejos del cauce de las acequias, lo que dificulta su acceso al agua.
Ante esta situación, la Asamblea del Árbol insta a los vecinos a asumir el compromiso de regar los árboles de sus veredas. “Sabemos que hay restricciones por la crisis hídrica, pero no cuesta tanto arrojar dos o tres baldes de agua cada dos o tres días. Es una acción pequeña que puede definir la supervivencia de un árbol, especialmente si es joven y tiene raíces poco profundas”, explicó Capezzone.
En este contexto de temperaturas extremas, la importancia de los árboles se vuelve más evidente. “Cuando hay olas de calor, los árboles sufren igual que nosotros. Se les secan las hojas, pierden humedad y su capacidad de refrescar el ambiente disminuye”, advirtió. Además, enfatizó que la evapotranspiración de los árboles es clave para regular la temperatura y mejorar la calidad del aire.
Otro punto clave es el horario de riego. “Lo ideal es hacerlo temprano en la mañana o por la noche, cuando la presión del agua en los hogares ya se ha estabilizado y el suelo puede absorber mejor la humedad sin que se evapore rápidamente”, recomendó. Asimismo, subrayó que es mejor evitar el uso de mangueras para optimizar el agua y evitar sanciones: “En un balde se puede medir mejor la cantidad de agua utilizada y se evita el desperdicio”.
En cuanto a los árboles nativos, Capezzone explicó que si bien están mejor adaptados a la sequía, también pueden verse afectados. “En estos casos, su estrategia es frenar el crecimiento para sobrevivir, pero si la falta de agua persiste, pueden debilitarse y terminar secándose”.
La vocera de la Asamblea del Árbol cerró con un mensaje de reflexión: “El árbol que tenemos en nuestra vereda no es solo un beneficio individual, sino un bien público que aporta sombra, oxígeno y mejora la calidad de vida de toda la comunidad”. Finalmente, invitó a los sanrafaelinos a sumarse a esta acción de cuidado ambiental: “Regar un árbol es un gesto simple, pero puede marcar una gran diferencia”.