Piden ayuda para una bebé prematura internada en terapia intensiva en el hospital Schestakow

La pequeña nació con 30 semanas de gestación y permanece en estado delicado. Su familia atraviesa dificultades económicas y solicita colaboración para afrontar los gastos durante la internación.
La historia de Mía Isabella Joffre conmueve por estas horas a la comunidad sanrafaelina. La bebé nació de manera prematura el pasado 3 de abril, con apenas 30 semanas de gestación, y desde entonces permanece internada en la unidad de terapia intensiva del hospital Schestakow, donde lucha por estabilizar su estado de salud. Ivana Giménez, abuela de la pequeña, dio detalles de la situación en diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
“Mía Isabella nació prematura el día 3 de abril”, contó, al tiempo que explicó que el nacimiento se dio en un contexto de urgencia médica. Según relató, su hija debió ser sometida a una cesárea anticipada debido a un cuadro de preeclampsia. “Nos trasladaron el día lunes previo a la cesárea de urgencia, porque mi hija tenía una preeclampsia, una subida de presión importante, así que a la vez había que sacarla. Maduraron su pulmoncito y su cerebro durante cuatro días y no aguantó más; hubo que hacer la cesárea con 30 semanas”, detalló.
Al momento de nacer, la bebé pesó 1,300 kilos, aunque posteriormente descendió a 1 kilo. En las últimas horas logró recuperar ese peso inicial, lo que representa una leve mejoría dentro de un cuadro que sigue siendo complejo. “Nació Mía con un kilo trescientos y bajó de peso a un kilo, y ayer ella recuperó su peso recién de nuevo”, indicó Giménez.
Sin embargo, la prematurez trae aparejadas múltiples complicaciones. Entre ellas, dificultades respiratorias que obligan a una vigilancia constante por parte del equipo médico. “El parte de esta mañana nos dijo que era muy probable que hubiera que poner un respirador, porque le están dando apneas muy seguido y se olvida de respirar, así que todavía no está preparada para este mundo”, expresó con preocupación.
La madre de la bebé, Ángeles, permanece también en el hospital y recibe contención profesional ante la difícil situación. “Ella está bien, contenida por un equipo importante de psicólogos y psiquiatras que la ayudan”, explicó Ivana, quien acompaña a su hija y se aloja junto a ella en el albergue del nosocomio.
Solidaridad ante la falta de recursos
El contexto en el que se produjo el parto fue inesperado y dejó a la familia sin margen de preparación. “Nosotros nos fuimos en la ambulancia; fuimos un día normal a control y nos subimos a la ambulancia con lo puesto”, recordó, evidenciando la urgencia del momento.
A la preocupación por la salud de la pequeña se suma una situación económica compleja. Los gastos diarios y necesidades que surgen durante la internación motivaron a Ivana a recurrir a la solidaridad de la comunidad. “Yo hice una publicación en Facebook de ‘abuela desesperada’, digámoslo así, porque ayer me pidieron una serie de cosas que yo no tenía, pero absolutamente nada”, relató.
La respuesta no tardó en llegar y la publicación se viralizó rápidamente. “La gente me sorprendió porque hay mucha gente buena”, destacó, agradecida por el apoyo recibido. Entre las dificultades que enfrentan, mencionó la necesidad de cumplir con indicaciones médicas específicas, como una dieta especial para la madre que favorezca la producción de leche y la recuperación de la bebé.

Un largo camino por delante
De acuerdo a lo informado por los profesionales de la salud, la bebé deberá permanecer internada al menos un mes y medio más en terapia intensiva, y luego será trasladada al hospital de General Alvear para continuar con su evolución. “Un mes y medio fácil y de ahí va a ser trasladada al hospital”, precisó la abuela.
Para quienes deseen colaborar, la familia difundió un alias para recibir aportes económicos. La cuenta está a nombre de Ivana María Cristina Giménez y cualquier ayuda, por pequeña que sea, resulta valiosa en este contexto.
Finalmente, Ivana agradeció profundamente el acompañamiento recibido y pidió continuar con las oraciones. “Muchísimas gracias a todos los que han colaborado. Que Dios los bendiga siempre y les multiplique la ayuda. Pónganla en oración, sea de la religión que sea, Dios escucha”, concluyó.