Un grupo de legisladores provinciales solicitó al SENASA que implemente medidas de prevención ante la importación de tomates desde Chile, debido al riesgo de ingreso del Pepino Mosaic Potexvirus (PepMV), una enfermedad que podría afectar gravemente la producción local.
En nuestra provincia se cultivan un promedio de 3600 y 4000 hectáreas de tomate por año. La zona que más producción de tomate concentró esta temporada es la zona Centro -con 33% de la superficie- y Valle de Uco, con 24%.
Lavalle (19%), Maipú (19%), San Martín (13%), San Carlos (11%) y Tunuyán (10%) son los principales productores. En el sur hay unas 104,3 hectáreas distribuidas entre San Rafael y General Alvear.
El pedido de prevención surge a partir de la preocupación de productores y especialistas en horticultura, quienes advierten sobre la posibilidad de que el virus llegue a Argentina a través de los frutos importados.
Este patógeno, altamente estable y de fácil transmisión, podría ingresar al país mediante el contacto de trabajadores con los tomates de origen chileno, el reempaque de los productos y el uso compartido de herramientas en instalaciones de distribución y producción.
POSIBLE RIESGO DE VIRUS
En la actualidad, Mendoza y otras regiones del país han incrementado significativamente el uso de plantines injertados de tomate, con una manipulación intensiva en sus primeras etapas de desarrollo. Este factor eleva el riesgo de propagación del virus, ya que los trabajadores del sector tienen contacto directo con los frutos importados y con los cultivos locales.
Si bien el proyecto presentado por los diputados Edgardo Civit Evans, Rolando Scanio y Jorge Difonso no busca imponer restricciones comerciales excesivas, sí plantea la necesidad de reforzar las buenas prácticas y medidas de control para minimizar el riesgo de contagio.
La solicitud apunta a que el SENASA tome en cuenta la amenaza del PepMV y adopte estrategias de prevención que protejan la producción tomatera argentina.







