Pidiendo a Dios y a los hombres…

Los acuciantes momentos que atraviesa el país por estas horas requieren, indefectiblemente, del aporte de todos quienes aquí vivimos –ciudadanos y, sobre todo, dirigentes– para intentar retomar la normalidad.
En este espacio ya hemos reclamado por la actuación patriótica que les cabe a quienes conducen la Nación a fin de no soltar el timón en medio de una nueva crisis como la que vivimos y, a la vez, de la oposición política que resultó ganadora de las recientes elecciones PASO, que también debe poner su parte al menos para que la inestabilidad política no genere un caos económico peor que el actual, ya que las consecuencias de ello serían soportadas –una vez más y como siempre– por el ciudadano común.
En este mismo sentido se expresó, recientemente, la Conferencia Episcopal Argentina. Los obispos pidieron a toda la sociedad, pero especialmente a los dirigentes de los distintos espacios políticos, que redoblen los esfuerzos para preservar el bien común, prestando especial atención a las familias que más sufren los efectos de la crisis social y económica.
Los dirigentes de los distintos sectores políticos partidarios deben recordar que, con el esfuerzo de todos, se ha logrado transitar –no sin dificultades– un largo camino democrático que ya lleva más de tres décadas sin interrupciones. Es fundamental que, en estas horas, se eviten confrontaciones que solo llevan a posiciones extremas, y que se redoblen los esfuerzos para respetar las reglas de sucesión pacífica del poder y fortalecer las instituciones democráticas.
No fue casual que los 22 obispos que participaron de las deliberaciones convocaran a todos los fieles “a rezar la oración por la patria”, elaborada por el Episcopado con la participación del entonces cardenal y actual Papa, Jorge Bergoglio, después de la crisis de 2001. A casi dos décadas de aquel tremendo momento del país, hoy –además de encomendarnos a las fuerzas divinas– deberíamos aprender por fin y practicar lo que nos toca a nosotros, los hombres de piel y hueso, para tener un país mejor.