Cuatro episodios ocurridos en apenas seis días en San Rafael terminaron con intervenciones policiales y sus protagonistas imputados por distintos delitos. Dos mujeres recuperaron la libertad y ya tienen fecha para sus audiencias judiciales, mientras que dos hombres con condenas anteriores permanecen detenidos. Todos deberán responder ante la Justicia en el marco de procedimientos de flagrancia.
Una mujer que atacó a piedrazos la vivienda de su expareja, otra que destrozó una caramelera porque no le regalaron cigarrillos, un hombre que amenazó con un cuchillo a personas que estaban en la zona de bares de la avenida Balloffet y otro que golpeó a un policía durante un procedimiento de identificación. Aunque se trata de hechos diferentes, los cuatro tienen algo en común: sus protagonistas fueron sorprendidos por efectivos policiales y quedaron sometidos a procesos judiciales de flagrancia.
Los episodios ocurrieron entre el 13 y el 18 de octubre y, en todos los casos, las actuaciones avanzaron rápidamente debido a las circunstancias en las que fueron aprehendidos los acusados. Sin embargo, sus situaciones procesales son diferentes: dos mujeres recuperaron la libertad después de permanecer varios días aprehendidas, mientras que los otros dos imputados continúan detenidos porque registran condenas anteriores.
Encontró la nueva casa de su ex y la atacó a piedrazos
El primero de los episodios ocurrió el martes 13 de octubre, alrededor de las 20.40, cuando una mujer identificada como Catalina I. se presentó en el nuevo domicilio de su expareja, ubicado sobre calle LV.
Según consta en las actuaciones judiciales, la mujer comenzó a arrojar piedras contra la vivienda, provocando daños en el marco de la puerta de ingreso. Mientras desarrollaba el ataque, también lanzó amenazas contra quien había sido su pareja.
«Abrime la puerta porque te voy a romper todo, te voy a romper la camioneta», fue una de las expresiones que, de acuerdo con la acusación, profirió durante el incidente.
La víctima logró comunicarse con el 911 y solicitó la presencia policial. Cuando los uniformados llegaron al lugar, encontraron a la mujer todavía arrojando piedras contra el inmueble, por lo que procedieron a su inmediata aprehensión.
Catalina I. fue acusada de los delitos de daño y amenazas. Después de permanecer un par de días privada de su libertad, fue liberada, aunque quedó obligada a comparecer el próximo viernes 23 de octubre a la primera audiencia del procedimiento de flagrancia.
Pidió cigarrillos gratis, le dijeron que no y rompió una caramelera
Apenas unas horas después, durante la madrugada del miércoles 14 de octubre, se produjo otro episodio que también terminó con una mujer aprehendida.
Alrededor de las 3.30, Tamara O. ingresó a un kiosco que funciona durante las 24 horas y le pidió al empleado que le regalara cigarrillos.
La respuesta negativa del trabajador provocó una reacción violenta de la mujer, quien descargó un golpe de puño contra el vidrio de una caramelera y lo destrozó.
La situación fue advertida por efectivos policiales que patrullaban por las inmediaciones, quienes intervinieron y procedieron a aprehenderla.
Tamara O. permaneció tres días privada de su libertad y luego recuperó la libertad, con la obligación de presentarse el martes 27 de octubre ante la Justicia para afrontar la primera audiencia del procedimiento de flagrancia.
Amenazó con un cuchillo a personas que estaban en la zona de bares de Balloffet
El tercer caso ocurrió el viernes 16 de octubre, alrededor de las 21.30, en uno de los sectores de actividad gastronómica y nocturna de nuestra ciudad.
Omar Cabrera caminaba por avenida Balloffet, a la altura del 800, cuando mantuvo una discusión con personas que se encontraban utilizando las mesas dispuestas sobre la vereda de un establecimiento.
En medio del altercado, Cabrera extrajo un cuchillo y comenzó a esgrimirlo de manera intimidatoria contra quienes estaban en el lugar.
«Los voy a hacer cagar, hijos de puta», les gritó, según quedó asentado en la causa judicial.
El episodio motivó la intervención de la Policía, que logró aprehender al hombre cuando todavía tenía el arma blanca en su poder.
Cabrera fue acusado del delito de amenazas agravadas por el uso de arma. A diferencia de las dos mujeres involucradas en los hechos anteriores, permanece privado de su libertad debido a que registra condenas previas.
El imputado deberá afrontar la primera audiencia del procedimiento de flagrancia, cuya fecha no fue precisada en la información judicial disponible.
Golpeó a un policía y lo amenazó durante un procedimiento de identificación
El último de los cuatro episodios ocurrió el domingo 18 de octubre, aproximadamente a las 20.15, en la intersección de las calles Palau y Matienzo.
Allí, efectivos policiales abordaron a Nahuel Ferrada con el objetivo de realizar una averiguación de antecedentes. Sin embargo, la demora del procedimiento habría provocado el enojo del hombre, quien reaccionó violentamente contra uno de los uniformados.
De acuerdo con la acusación, Ferrada le propinó un golpe de puño al efectivo y posteriormente lo amenazó.
«Te voy a agarrar sin el traje y te voy a cagar a trompadas», habría expresado en referencia al policía.
Como consecuencia de lo sucedido, fue aprehendido e imputado por los delitos de atentado a la autoridad y amenazas en concurso real, una figura que implica la atribución de dos delitos independientes dentro de una misma causa.
Al igual que Cabrera, Ferrada registra condenas anteriores, circunstancia que fue tenida en cuenta para disponer que continúe detenido hasta la celebración de su primera audiencia de flagrancia.
Cuatro expedientes que esperan definiciones judiciales
Las cuatro causas quedaron encaminadas a través del procedimiento de flagrancia, un mecanismo previsto para determinados hechos delictivos en los que una persona es sorprendida durante su comisión o en circunstancias inmediatamente vinculadas con el delito.
Esta modalidad permite una tramitación judicial más ágil, aunque no implica que la responsabilidad penal quede automáticamente acreditada por el hecho de haberse producido una aprehensión en flagrancia.
En los casos de Catalina I. y Tamara O., las primeras audiencias ya tienen fechas establecidas para el 23 y el 27 de octubre, respectivamente. En cuanto a Omar Cabrera y Nahuel Ferrada, ambos permanecen detenidos a la espera de sus correspondientes audiencias, en un contexto marcado por la existencia de condenas anteriores.
Será la Justicia la que deberá resolver la situación procesal de los cuatro imputados y determinar, conforme avance cada procedimiento, si corresponde imponer nuevas condenas y cuáles serían sus alcances.


