El plazo fijo vuelve a posicionarse como una alternativa elegida por los ahorristas que buscan una renta previsible en un contexto de tasas variables. En este escenario, quienes quieran obtener una ganancia cercana a $180.000 en un mes deberán contar con un capital inicial superior a los $11 millones.
Actualmente, las tasas de interés ofrecidas por los bancos oscilan entre el 15% y el 21,5% anual, lo que se traduce en un rendimiento mensual aproximado de entre 1,25% y 1,79%. Esta diferencia genera una brecha importante entre entidades, por lo que comparar opciones resulta clave antes de invertir.
De acuerdo con simulaciones recientes, una inversión de $11.250.000 a una Tasa Nominal Anual cercana al 19,5% permite alcanzar una ganancia de poco más de $180.000 al finalizar el plazo. Este cálculo puede variar según el banco y las condiciones de contratación, especialmente entre operaciones online y presenciales.
Qué tener en cuenta antes de invertir
El plazo fijo tradicional tiene como principal ventaja la previsibilidad: el inversor conoce desde el inicio cuánto dinero recibirá al finalizar el período. Sin embargo, también implica una limitación importante, ya que los fondos no pueden retirarse antes del vencimiento.
Por este motivo, se recomienda utilizar dinero que no sea necesario en el corto plazo. A su vez, cualquier persona con acceso a home banking puede constituir un plazo fijo sin necesidad de experiencia previa, lo que lo convierte en una herramienta accesible.
Entre los bancos que actualmente ofrecen mejores tasas se destacan entidades con rendimientos de hasta 21,5%, mientras que otras opciones más conservadoras rondan el 15%. Esta diferencia de 6,5 puntos porcentuales puede impactar de manera significativa en la ganancia final.
En un contexto económico cambiante, el plazo fijo sigue siendo una herramienta simple para resguardar el dinero y obtener un rendimiento, siempre que se analicen las condiciones y se elija la opción más conveniente.







