Por «falta de información», Perú no comprará la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca

El ministerio de Salud de Perú informó su negativa a firmar un acuerdo con el laboratorio británico AstraZeneca para la compra de vacunas contra el coronavirus Covid-19 por «la falta de información».

«La poca información no permitió llegar a un acuerdo previo», explicó la cartera que conduce Pilar Mazzetti en un comunicado. Según la nota Mazzetti se reunió el martes pasado con el presidente del Consejo de Ministros, Walter Martos, y el canciller, Mario López, para analizar la decisión de la comisión de trabajo multisectorial encargada de la adquisición de las vacunas contra el coronavirus.

«Todos coincidieron en que no se podía suscribir un acuerdo por la escasa información con la que se contaba», destaca el texto, que reconoce que si bien hay riesgos asociados a la adquisición de vacunas de emergencia en medio de la pandemia, no se van a correr en el caso del medicamento de AstraZeneca.

La ministra aseguró que «el laboratorio que desarrolla la vacuna con la Universidad de Oxford ya registraba dos casos de mielitis transversa en sus ensayos clínicos desarrollados en el Reino Unido».

Por otro lado, Mazzetti aseguró que la inmunización contra el coronavirus no será obligatoria en Perú. «Es obligación del Estado vacunar. Si las personas no desean vacunarse, no se vacunan», adelantó. Desde que comenzó la pandemia, Perú ya registró 876.885 casos de contagios de entre los cuales 33.937 personas murieron como consecuencia de la enfermedad.

El comunicado del ministerio de Salud peruano recordó además que un voluntario de los ensayos de esta vacuna murió en Brasil y destacó el hecho de que todavía no se ha informado «si recibió el antídoto del coronavirus o un placebo». Sin embargo, fuentes vinculadas con el estudio aseguraron a varios medios de comunicación que el fallecido había tomado placebo.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil decidió continuar con las pruebas después de que un comité independiente confirmase que no había preocupaciones sobre la seguridad del ensayo clínico.

En septiembre, Oxford y AstraZeneca suspendieron los ensayos de la vacuna cuando un voluntario desarrolló una «reacción adversa grave» en Gran Bretaña, pero se retomaron después de que se concluyese que no era un efecto secundario de la vacuna.