Por la cuarentena: tras medio siglo de trabajo tiene que cerrar la casa de moda femenina “Jobiyac”
Con una trayectoria de 50 años, debido al duro momento económico que está atravesando todo el país, cierra la tradicional casa de moda femenina “Jobiyac”. Su propietaria, Jaquelina Carrieri (46), relató a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael los inconvenientes que tuvieron durante la pandemia y que derivan en el cierre del comercio.
Con la pandemia y su consecuente extensa cuarentena, muchos han sido los comercios que se han visto en grave situación al punto de tener que cerrar sus puertas. Uno de ellos es “Jobiyac” en San Rafael, el cual lleva medio siglo de trabajo, habiendo comenzado gracias a la labor de la madre de Jaquelina, su actual dueña, quien aseguró que más allá de lo comercial aquí hablamos de algo sentimental también pues incluso el nombre del local está vinculado al suyo y a los de sus hermanos. “Nosotros toda la vida nos hemos criado detrás del mostrador, cuando mi mamá era la propietaria. Cuando ella falleció, quedé a cargo yo y mis hijos también se han criado y están conmigo detrás del mostrador viviendo la vida de comerciantes como muchos en San Rafael”, aseguró. El local comenzó en calle Los Franceses, siguió con local propio en avenida Balloffet, más tarde a avenida Mitre hasta que Jaquelina llegó al lugar actual en paseo Chile, el cual deberá cerrar producto de esta crisis. Recordó que si bien venían bastante mal, en marzo empezó con fuerza a surgir la lamentable decisión, pues “mantener el alquilar, un empleado, las cargas sociales, los impuestos y lo demás ha sido imposible”.
Aseguró que tanto a ella como a muchos comerciantes del departamento les han puesto “trabas por todos lados”, no habiéndoles dado ningún tipo de ayuda desde organismos estatales. “Nosotros seguimos pagando impuestos como si estuviéramos facturando y no es así, porque obviamente si tenés el negocio cerrado no estás facturando; con los empleados y la doble indemnización también hay trabas para quienes tenemos una pequeña empresa y damos trabajo. No tuvimos ayuda de ningún lado, al contrario: todos han sido ‘palos en la rueda’”, dijo, y se mostró respetuosa con el dueño del local que debe cobrar el alquiler pues de eso vive, pero considera que no hubo ningún apoyo estatal.
Aseguró que no sabe qué ocurrirá en el futuro próximo pues lo único que desea “es trabajar”.