Por la pandemia perdió el trabajo y ahora incursionó en la producción hidropónica

A Marcos González Ardubino la pandemia lo dejó sin su trabajo de maquinista en una pista de esquí en Neuquén y de la noche a la mañana tuvo que reinventarse para poder ganar su sustento. Apostó a la producción hidropónica, cuyo sistema logró terminar al cobrar el IFE este mes y ahora se entusiasma con los beneficios de este tipo de cultivo que por lo pronto ya lo ayuda a él y dos familias más.
En muy poco espacio, desde Colonia Española hoy ve crecer mucho más rápido que en la tierra las lechugas y frutillas que sembró.
En diálogo con FM Vos (94.5) Marcos narró que “estaba trabajando en Neuquén haciendo una pista de esquí, por la pandemia no pudo viajar y tomaron a otra persona, por lo que me quedé sin trabajo. Hace tiempo que tengo intenciones de iniciar la hidroponía y el quedarme sin trabajo fue el empuje que me faltaba; tuve muchas trabas para hacerlo pero cuando empecé a cobrar el IFE lo terminé gracias a eso”.
La hidroponía es un sistema de cultivo por el cual no se utiliza la tierra. “Se trabaja solamente con agua, es un circuito de agua continuo donde hay un depósito que pasa por unos caños que tienen agujeros donde se insertan las plantas. Para Mendoza, el gran problema de agua que tenemos es fundamental, desde que empecé el 10 de septiembre todavía no le puse una gota de agua al sistema”.
Además destacó el tiempo de cosecha que lo reduce un 30 o 40% “porque la planta no tiene que hacer fuerza para penetrar la tierra y esa fuerza la usa solo para tirar las hojas. Si bien se necesita mucho trabajo para el armado, una vez hecho con una hora diaria lo controlas, es increíble”.
Marcos remarcó especialmente el tema salubre porque “al no tener contacto con el suelo está libre de muchas pestes, y no hace falta la porquería de agroquímicos, que está comprobado que son cancerígenos. No se necesita estar limpiando para que no nazca pasto”.
Otro punto a favor de la hidroponía es la menor superficie utilizada. “Uso un sistema vertical, las dimensiones equivalen a un cuarto de hectárea, tengo siete caños tirados para arriba en varias hileras, se maximiza el espacio terriblemente esto lo puede hacer cualquier familia en una pieza. Es bueno que me hagan el reportaje así la gente escucha y más personas se animan a hacerlo”.
Resaltó la ayuda de Iris Castro en la incubadora de empresas Génesis. “La recomiendo, esta señora se lo tomó en serio, sería bueno para la Provincia que más personas hagan esto, es una solución a lo del agua y es un producto totalmente sano”.

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