¿Por qué cae el dólar pero no bajan los precios de los combustibles?

Los precios de los combustibles aumentaron más de 66% en lo que va del año. Y una de las principales razones que esgrimieron las petroleras para explicar los 13 incrementos a lo largo del 2018, que están 40 puntos porcentuales por encima de la inflación, fue la devaluación del peso frente al dólar.

En este sentido, las compañías mostraban con razón que en enero la divisa estadounidense cotizaba a menos de 20 pesos y a comienzos de octubre superó los 42 pesos.

Pero el dólar comenzó a bajar y en los últimos días aparece en las pizarras con un valor por debajo de los 38 pesos. Entonces llega la pregunta de todos: si el dólar bajó 4 pesos, ¿por qué entonces no caen también los valores de las naftas y el gasoil en las estaciones de servicio?

“El combustible venía con un atraso del 10% aproximadamente, por lo tanto con esta baja del dólar y la estabilidad en el precio del crudo, no debería haber aumentos en noviembre. Eso lo manejan las petroleras”, señaló Gabriel Bornoroni, titular de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines (Fecac). “El último aumento del biodiésel, por ejemplo, no se trasladó a los precios del consumidor. Lo absorbieron las petroleras”, agregó al portal Infobae.

El precio local de la nafta y el gasoil depende de factores como el precio del dólar, del barril internacional del petróleo Brent y de los biocombustibles. A lo que se suman el Impuesto a los combustibles líquidos, que se actualiza al final de cada trimestre según el Índice de Precios al Consumidor.

Los estacioneros no hablan de bajar los precios porque consideran que nunca alcanzaron el nivel de equilibrio. “Los costos son un 25% superiores en dólares y nuestros ingresos son un 20% inferiores en la misma moneda. No hay margen para retroceder todavía”, destacan.

Por eso simplemente consideran que no deberían llegar nuevos aumentos en octubre y noviembre aunque sí se espera un nuevo incremento en el último mes del año, cuando se actualice el impuesto sobre los combustibles líquidos.

Además las compañías enfatizan que el sector sigue la cotización internacional del barril de petróleo crudo WTI. Ese indicador estaba a US$ 58 en diciembre de 2017, mientras que ahora se ubica en US$ 72. “El petróleo crudo subió un 25%”, esgrimen en la industria, según publica Clarín.

“En este momento hay dos opiniones. Por un lado, la secretaría de Energía que dice que el combustible ya tiene el precio de equilibrio. Y la opinión de las refinerías, que consideran que todavía hay un atraso de entre 10% y 15% y que la baja del dólar no repercutiría en los precios. Según cuál sea la opinión que predomine se reflejará en los surtidores o no, pero no lo sabría vaticinar”, aclaró Raúl Castellanos, secretario de la Cámara de empresarios de Combustible, en diálogo con Radio La Red.

“Estamos en un marco de libertad de precios; por lo tanto, uno tiende a pensar que va a predominar la opinión de las refinadoras, que consideran que el precio está atrasado”, agregó Castellanos.

“Los precios de los combustibles estaban y siguen estando por debajo de los costos de producción. El negocio de refinación está en rojo”, remarcaron desde una petrolera.

Evolución de los precios de los combustibles de YPF en Mendoza (de enero a octubre):

  • Nafta Súper: de 22,66 a 37,97 pesos.
  • Infinia Nafta: de 26,15 a 43,57 pesos.
  • Diesel: de 19,99 a 38,41 pesos.
  • Infinia Diesel: de 23,18 a 33,51 pesos.