Pasado el mediodía de ayer, el gobernador Rodolfo Suarez tuvo su esperada reunión con el presidente Alberto Fernández, donde le pidió celeridad en el laudo sobre Portezuelo del Viento, pese a que -desde La Pampa- el jefe de Estado había anticipado que pediría nuevos estudios de impacto ambiental.
El pasado 3 de mayo, Fernández le puso punto final a la incógnita y se inclinó a favor de la postura de la provincia vecina, que se opone al proyecto hidroeléctrico en el sur.
Desde Buenos Aires, el gobernador calificó el encuentro como “positivo” en el sentido de que pudieron “repasar todos los temas que hacen a la agenda de la relación con Mendoza”.
Luego de solicitarle una audiencia, me reuní con el Presidente @alferdez para pedirle celeridad en el laudo de Portezuelo y se comprometió a resolverlo pronto. pic.twitter.com/SuecCJWWnd
— Rodolfo Suarez (@rodysuarez) June 2, 2022
Sobre el proyecto hidroeléctrico, sostuvo que “el presidente nos ha escuchado y se ha comprometido a que pronto se resuelva el tema, sobre todo teniendo en cuenta el dinero que ya tenemos depositado y que hay que utilizarlo”.
En concreto, desde Mendoza insisten en poder usar los fondos para otros proyectos, ya que se trata de 1.023 millones de dólares que la Nación está enviando en tiempo y forma. Hasta el momento, la provincia recibió once desembolsos de la Nación que hacen un total 422,3 millones de dólares depositados en un fideicomiso.
En este sentido, el mandatario explicó que “lo malo es tener la plata paralizada en un mundo donde hay inflación. Al tener dólares inmovilizados, se va perdiendo plata con el tiempo. Por eso, lo que necesitamos, es poner el dinero a producir en forma inmediata”. De esta manera, sostuvo que estos fondos representan “una gran oportunidad pensar la Mendoza a 30, 40 y hasta 50 años”.
Por otra parte, Suarez insistió en el “empleo genuino” que traerá aparejado la inversión de esos recursos. Sobre eso, hizo hincapié en obras que permitan preservar el agua y destinarla a áreas productivas.
La obra en cuestión ya había sido licitada y solamente se presentó un oferente: el consorcio Malal-Hue -compuesto por la china Synohidro y un conjunto de constructoras locales. El Ejecutivo le había pedido una rebaja en la oferta que presentó, pero hasta ese momento no se tomó la decisión de adjudicar temiendo la posibilidad de un laudo desfavorable.
Fuente: El Sol







