La Empresa Mendocina de Energía (EMESA) reactivó un yacimiento de gas y petróleo abandonado hace décadas. Se trata de Calmuco, en Malargüe, que ya produce energía eléctrica para abastecer a la comunidad con técnicas de última generación y recursos propios.
Pablo Magistocchi, presidente de EMESA, comentó en FM Vos (94.5) que “esta área está a 150 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe, fue una avanzada de exploración petrolera que entonces hizo YPF y varios pozos quedaron catalogados como reserva de gas comprobada, el problema en Mendoza es que la red troncal de gasoductos de Argentina no pasa por la provincia”.
Explicó que gracias a la tecnología y licuarlo in situ “lo hemos intervenido y de esta forma EMESA se integra verticalmente en la cadena del gas”.
La Empresa Provincial de Energía, cuyo accionista mayoritario es el Ministerio de Economía y Energía, logró la integración vertical en la cadena del gas, es decir la explotación de un yacimiento que estaba abandonado, con tecnología para licuar el gas in situ y un gasoducto virtual limpio, es decir mover grandes volúmenes de gas sin utilizar un gasoducto sino transportándose en camiones y de menor costo que alimenta la Central Térmica de Anchoris, que a su vez produce energía eléctrica capaz de alimentar a 125 mil hogares.
“Esta integración vertical cierra la cadena del gas, porque estamos produciendo a partir de un recurso primario, gas de reservorio, un producto de la canasta energética como electricidad, la que es volcada en la red eléctrica de Mendoza”, explicó el presidente de Emesa, Pablo Magistocchi.
Se adecuaron caminos gracias a un convenio con Vialidad provincial. Además, se acondicionaron válvulas y boca de pozo y se hizo la obra de ingeniería e instalaciones de superficie que permite tratar el gas en el sitio, licuarlo y llevar el gas ya listo en camiones que circulan con GNL, un combustible que reduce costos y es menos contaminante que el gasoil.
El gas se licua gracias a la tecnología cryobox (criogenación: se enfría hasta 160 grados bajo cero, temperatura a la que el metano se licua) y se transporta por el sistema de gasoducto virtual, como un combustible líquido -operado por la empresa Galileo- hasta ahora único en Argentina.
Mendoza tiene los primeros camiones de Argentina con GNL encargados de llevar el gas a la central térmica haciendo la ruta Malargüe-Luján de Cuyo. El único surtidor de este combustible, GNL, en Argentina está en Mendoza, en Anchoris. Se llama “el nuevo combustible de los pesados” y cambia el panorama energético del transporte: el GNL marca un antes y un después en las cargas, ya que permite ahorrar en subsidios al transporte, cuesta la mitad que el gasoil y genera menos contaminación atmosférica y sonora.







