Predicciones

Las “profecías mayas” hablaban de un fin de ciclo que se produciría en el año 2012, y había teorías respecto del apocalipsis según ese registro.
Lo que carece en absoluto de relatividad es un pronóstico de la Organización de Naciones Unidas (ONU) según el cual en 2030 la demanda global de alimentos habrá aumentado un 50%, la de energía un 45% y la de agua 30%. La gran pregunta en este caso es cómo responderá la economía mundial a estas exigencias sin precedentes en la historia de la humanidad. Esa es la meta clave que debe concentrar desde ya la energía de gobiernos y organismos internacionales, según un informe divulgado.
El panel señala que los actuales patrones de consumo, fundamentalmente en occidente, no son sostenibles en el tiempo, y es hora de cambiar la dirección de la economía.
La salud y la educación deben mejorar, los subsidios a los combustibles fósiles deben cesar, y los gobiernos deben considerar otros indicadores económicos además del Producto Bruto Interno (PBI), advierte el panel.
El actual modelo económico “nos está empujando en forma inexorable hacia los límites de los recursos naturales y los sistemas ecológicos que hacen posible la vida a nivel planetario”, advierte el informe. El panel recomienda más de 50 medidas que deben ponerse en práctica, y señala que la actual crisis financiera “fue causada en parte por reglas de mercado que alientan la mentalidad cortoplacista y no premian las inversiones sostenibles”.
Uno de los temas centrales del informe es la necesidad de mejorar los niveles de equidad. El documento señala que si bien los índices de pobreza a nivel global han disminuido, tanto el número de personas con hambre como la desigualdad en la distribución de la riqueza han aumentado.