Premios en robótica para estudiantes de San Rafael tras un certamen nacional

Alumnos del Colegio del Carmen y de la Escuela Marín participaron en una competencia tecnológica y obtuvieron reconocimientos. Destacaron el valor educativo del trabajo en equipo y el crecimiento de la robótica en la ciudad.

La participación de estudiantes de San Rafael en un certamen de robótica educativa dejó resultados positivos y una experiencia que, según sus protagonistas, va mucho más allá de los premios. Integrantes del Colegio del Carmen y de la Escuela Marín viajaron a competir en el FIRST Tech Challenge, donde lograron reconocimientos y vivieron una instancia formativa que marcó a docentes y alumnos. El profesor Franco Pacheco, junto a los estudiantes Franco Giachero y Bruno Romani, dialogaron con Diario San Rafael y FM Vos 94.5 sobre la experiencia.

Una experiencia que trasciende lo tecnológico

“La verdad, muy bien. Volvimos muy contentos. Para nosotros fue un privilegio estar ahí, pero a la vez yo creo que los chicos lo buscaron en este lugar”, detalló Pacheco, quien remarcó que el viaje fue mucho más que una competencia. “Una experiencia hermosa, muy completa. No solo se trató de ir a una competencia de robótica, era mucho más”, afirmó.

El crecimiento de la robótica educativa en la región es evidente. Hace algunos años, la posibilidad de participar en certámenes de este tipo parecía lejana, pero hoy cada vez más escuelas se suman a iniciativas tecnológicas. Franco Giachero contó cómo comenzó su camino en el club de robótica. “Por mi parte, nosotros empezamos en lo que es el taller de electrónica y automatización en tercer año, que nos daban los profes José Ciri y Franco Pagano, y me enteré de que ellos también tenían lo que es el club de robótica, que en ese momento era una prueba más de lo que es hoy”, relató.

El estudiante agregó que la decisión de participar fue casi inmediata. “Y ahí dije ‘pruebo’ y bueno, hace dos años que estamos participando aquí”, señaló. Sobre la experiencia, destacó que el aprendizaje excede el resultado deportivo. “Sí, buenísima; más allá del puesto, de la competencia y demás, los amigos que te llevás, la experiencia en sí de estar ahí, la presión… está buenísima, está muy buena”, expresó.

Estudiantes sanrafaelinos fueron premiados en el certamen FIRST Tech Challenge

El auge de la disciplina y el sentido de pertenencia

En la misma línea, Bruno Romani subrayó el crecimiento de la disciplina. “Por lo menos desde mi punto de vista, no estaba muy visto lo que era la robótica, o por lo menos hasta el día que yo ingresé en este mundo tan lindo, y ahí empecé a ver más competencia, empecé a empaparme de este mundo”, comentó. El alumno destacó el compañerismo que se genera en estos espacios. “Siempre he tenido buenas relaciones, conocí a mucha gente, gente maravillosa, y en un ambiente lindo compartimos una misma pasión”, sostuvo.

El club de robótica de la Escuela Marín funciona de manera extracurricular y con participación voluntaria. “Es algo que sale espontáneo, porque a algunos les aparece como un primer amor y se enganchan, y otros se van metiendo de a poco”, explicó Pacheco. Según el docente, la primera competencia suele ser determinante. “Una vez que uno participa de alguna competencia, aun de la más pequeña, ya ahí todo cambia, porque uno ve plasmadas esas horas, ese tiempo de trabajo, el sufrimiento, ese cansancio, ese quitarle horas a dar vueltas por ahí”, expresó.

Para el profesor, la robótica también deja aprendizajes humanos. “Pero después está la otra parte que es intangible y es bellísima, que es la cuestión de los lazos, los vínculos, la familiaridad. Somos un grupo amigo del club de robótica”, destacó. Y agregó que la competencia reciente fortaleció al equipo. “Esa competencia puntualmente, que nos llevó tanto trabajo, nos solidificó como grupo amigo”, aseguró.

Dedicación y proyección a futuro

El trabajo previo fue intenso, incluso durante el receso escolar. Romani explicó que debieron dedicar horas fuera del calendario académico. “Nosotros hemos estado trabajando en diciembre, enero y febrero hasta la competencia. También en las vacaciones estamos trabajando y también durante el año”, relató.

Actualmente, el club reúne a unos quince estudiantes de distintos cursos, y la idea es seguir sumando integrantes. “Ahora, incluso, estamos extendiendo las invitaciones a los de primero, para que ya empiecen a simpatizar”, contó Pacheco. El entusiasmo es grande y la proyección también. “Un montón, gracias a Dios. Y sobre todo hay mucha materia predispuesta, que son los mismos chicos que tienen el entusiasmo”, afirmó.

Finalmente, el docente agradeció a quienes hicieron posible el viaje. “Quería agradecer a los sponsors, a los papás de los chicos que nos acompañaron, a la escuela que nos apoya, y a los dos profesores fundadores, Pagano y Ciri, que son el alma mater del club”, expresó. Y concluyó con emoción: “Me quedo siempre corto con el agradecimiento. A la vida, a Dios y a todos estos chicos; son un montón para nosotros”.