Preocupa el robo de garrafas en San Rafael: un botín preciado y de alto valor

Desde hace algunos meses se ha registrado un aumento significativo en el robo de garrafas, un bien muy preciado y de altísimo valor en el mercado.

Teniendo en cuenta que la mitad de los sanrafaelinos no tiene acceso al gas natural, estos “envases” se han convertido en uno de los botines “predilectos” para los delincuentes.

Al ser livianos, estar en lugares no tan complejos para su sustracción se repiten los hechos delictivos que las involucran.

Junto a los robos de motocicletas y el de “cables y materiales eléctricos” aparecen como los elementos más buscados para los “cacos”.

El gran grueso de quienes no tienen gas natural, 43% de la población sanrafaelina, depende de las garrafas. En San Rafael son 91.420 personas los que utilizan este tipo de gas envasado, que tiene un costo promedio de $12.000 en su versión de 10 kilos.

La sustracción de las garrafas de sus casillas ha encendido las alarmas en la comunidad. Si bien puede parecer un delito menor, se ha convertido en un problema significativo.

El combo para los vecinos es letal: los cilindros tienen un alto valor de estos cilindros y son muy importantes en la vida cotidiana.

En muchos hogares son una fuente vital de energía tanto para cocinar como para calefacción.

En los últimos meses, los informes sobre robos de garrafas se han multiplicado, y el fenómeno ha generado una creciente preocupación entre los sanrafaelinos.

Hay dos puntos que las convierten en un objetivo codiciad: su valor económico y la facilidad con la que pueden ser transportadas y revendidas.

ALTO PRECIO DE REVENTA

Otro elemento a tener en cuenta es la escasez de garrafas, por lo que su valor en la “reventa” ha aumentado significativamente, oscilando entre los 60 y 70 mil pesos por cada una.

Los robos ocurren habitualmente en las viviendas, pero también se han registrado sustracciones de los “camiones repartidores” que circulan por las calles.

Uno de los puntos donde se han registrado varios robos es en el barrio del Procrear. En el complejo habitacional de departamentos y viviendas muchas de las “casillas” están afuera.

Si bien suelen tener medidas de seguridad, los vándalos encontraron una estrategia. Primero rompen los “candados” o “cadenas”. A las horas vuelven y abren las puertas para retirar los envases sin mayor dificultad y casi sin hacer ruido.

Ante este panorama, comerciantes y proveedores de gas envasado también están considerando medidas para proteger sus existencias.

La situación sigue evolucionando, y San Rafael está en alerta para encontrar soluciones eficaces que puedan mitigar este problema.