Preocupación del EPRE por el alto consumo eléctrico ante la ola de calor y el riesgo de cortes

La ola de calor extrema que azota a Mendoza ha elevado el consumo de energía a niveles críticos, poniendo en alerta a las autoridades provinciales. La presidenta del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE), Andrea Molina, advirtió sobre la necesidad de un uso responsable de la energía para evitar posibles cortes, especialmente en la zona sur de la provincia, donde el sistema de transporte eléctrico está debilitado.
“Estos días que estamos atravesando con la ola de calor han generado un consumo muy elevado. De hecho, ayer (martes) se registró un pico a las 23:30 horas de 992 megavatios, aunque aún no alcanzamos el récord histórico de 1.231 megavatios en 2022”, explicó Molina a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. Si bien hasta el momento el servicio eléctrico se ha mantenido estable, la situación es delicada por las fallas en las centrales hidroeléctricas Nihuil 2 y Nihuil 3, lo que compromete la capacidad de generación y transporte de energía.
Molina detalló que “las centrales Nihuil 2 y Nihuil 3 continúan fuera de servicio, lo que significa que tampoco tenemos generación en Nihuil 1. Los técnicos del Ministerio de Energía están realizando evaluaciones exhaustivas para determinar la magnitud del problema”. La ausencia de generación en estas plantas hidroeléctricas reduce considerablemente la capacidad de abastecimiento, lo que agrava el riesgo de interrupciones en el suministro.
La funcionaria insistió en la importancia de implementar medidas de eficiencia energética para mitigar la demanda. “Es fundamental ser responsables con el consumo, especialmente en el sur, donde la infraestructura de transporte está afectada. La distribución puede soportar el consumo, pero el transporte es el punto crítico”, alertó.
Entre las recomendaciones, Molina enfatizó el uso racional de los aires acondicionados: “Debemos configurar los aires acondicionados a más de 24 grados, siendo lo ideal entre 24 y 26 grados. Cada grado menos incrementa el consumo hasta en un 8%”. Además, recomendó abrir las heladeras solo cuando sea necesario y desconectar cargadores y dispositivos electrónicos que no se estén utilizando. “Ese consumo que denominamos ‘vampiro’ puede representar hasta un 15% de la factura eléctrica”, destacó.
La situación de las centrales hidroeléctricas también genera inquietud sobre los tiempos de reparación. Las instalaciones datan de la década de 1970, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad del personal actual para abordar estas fallas complejas. “Es cierto que estas máquinas tienen varias décadas de funcionamiento, pero con el mantenimiento adecuado podrían operar 20 o 30 años más. Los técnicos actuales están capacitados, no solo en mantenimiento sino también en operación. Confío plenamente en sus capacidades profesionales”, aseguró Molina.
La presidenta del EPRE subrayó la relevancia de la conciencia social en el consumo energético. “Cada vez que consumimos energía de más, estamos afectando a otra persona que podría necesitarla y también al medio ambiente. El 60% de la matriz energética es no renovable, por lo que debemos ser socialmente responsables”, remarcó.
Frente a este panorama, las autoridades continúan monitoreando la situación y se espera un informe oficial del Ministerio de Energía una vez concluidas las evaluaciones técnicas. Mientras tanto, Molina reiteró el llamado a la colaboración ciudadana: “Necesitamos que todos tomemos conciencia y adoptemos medidas para cuidar el suministro. La situación es compleja y requiere del compromiso de todos”.