La Unión Vecinal enfrenta un difícil escenario económico por una deuda millonaria con la empresa distribuidora de energía, situación que podría derivar en un nuevo corte del suministro eléctrico y afectar nuevamente el funcionamiento de las bombas que abastecen de agua potable a cientos de familias.
La comunidad de la Isla del Río Diamante atraviesa un momento crítico debido a la abultada deuda que la Unión Vecinal mantiene con la empresa prestataria de energía, situación que meses atrás ya había provocado la interrupción del servicio eléctrico y, en consecuencia, el paralizamiento de las bombas encargadas de abastecer de agua potable a buena parte del distrito. La problemática continúa vigente y genera una fuerte preocupación entre los vecinos, ya que la institución debe cumplir con un exigente plan de pagos mientras intenta, al mismo tiempo, mejorar los niveles de recaudación entre los usuarios para evitar otro corte.
Al respecto, el presidente de la Unión Vecinal, Lito Negri, explicó la magnitud del problema y detalló a FM Vos 94.5 que todavía continúan afrontando pagos muy elevados. Según señaló, “ayer tuvimos que pagar 10 millones de pesos más, ya habíamos pagado 62, fue una deuda millonaria”. Indicó además que cumplir con los vencimientos es una carrera contrarreloj: “Nos está conllevando muy mucho trabajo para poder lograr hacer los pagos en tiempo y forma, porque si nosotros no pagamos los vencimientos antes de las 72 horas de cada vencimiento, corremos el riesgo del corte del agua de nuevo”, advirtió.
El acuerdo que permitió restablecer el servicio meses atrás fue posible gracias a la intervención del municipio y de la provincia, junto con aportes de la propia Unión Vecinal. En este sentido, Negri destacó el esfuerzo institucional que se llevó adelante para reunir el monto inicial: “Se logró juntar una suma de dinero bastante importante y, bueno, algo de la provincia, algo de la municipalidad y parte de nosotros que también hicimos un gran aporte para poder llegar a los 62 millones de pesos”. A partir de ello, quedó establecido un compromiso de pago mensual que requiere una recaudación sostenida por parte de los usuarios.
El presidente de la Unión Vecinal explicó que ahora deben continuar cancelando cuotas elevadas: “Tenemos que pagar durante un par de meses largo 7.200.000 pesos por mes, más el gasto de consumo del pozo de corriente, que suelen venir 5 millones, 4 millones”. Ese consumo corresponde a las bombas de gran potencia que operan para abastecer a la isla: “Con el consumo eléctrico de la bomba de agua, que son 3, 4, 5 bombas, no tengo idea, y son bombas muy grandes, de muchos caballos de potencia”, precisó.
Ante esta realidad, la recaudación vecinal juega un rol determinante, y allí aparece el principal obstáculo. Negri fue tajante al describir la baja adhesión de los vecinos al pago del servicio: “La gente se tendría que animar, porque cuando yo asumí la presidencia se estaba pagando 2.000 pesos de agua, eso es inverosímil, es una cosa increíble”, afirmó. El dirigente agregó que la cantidad de conexiones reales es muy superior a las declaradas: “Tres mil serían las conexiones que tendrían que haber correctamente, pero no, son mucho más de 3.000, son una cantidad, y así todo, no se han animado todos los vecinos a pagar”.
La falta de cumplimiento genera un escenario cada vez más estrecho y pone en riesgo la continuidad del servicio. Negri no ocultó la gravedad del panorama: “EDEMSA ya no nos aguanta más los vecinos de la Isla Diamante, semejantes deuda”, expresó, y recordó que los montos actualizados siguen siendo accesibles para los usuarios: “Después yo lo subía a 5.000 pesos hasta noviembre, en noviembre ya pagamos, empezamos a pagar 13.000 pesos, que igual, no es plata para pagar el agua, no es una cuota cara, es súper accesible”. Incluso remarcó que en comparación con otros sectores de la ciudad, el valor es bajo: “Cualquier consumidor de agua sabe que eso no es tanto”.
El riesgo de un nuevo corte está latente y depende, principalmente, del nivel de recaudación. “Si lográramos que pagaran la mitad, un poco más de la mitad, sería llevadero esto”, explicó el referente vecinal. Para mejorar el cumplimiento, la Unión Vecinal ya inició un proceso de intimaciones: “Nosotros estamos intimando, o sea, mandando notificaciones, y después vamos a efectuar cortes, porque no se puede”, advirtió.
En paralelo, la actual gestión avanzó en la regularización de entidades públicas que arrastraban deudas históricas. Negri señaló: “Las entidades que no pagaban, como la comisaría, la sala del primer auxilio, la escuela, el museo, todo eso, ahora pagan su cifra superior a la que cualquier vecino paga”, y agregó: “Cobramos diez años atrasados que ellos debían, que nunca habían pagado”. Además, la Unión Vecinal incorporó herramientas administrativas modernas: “Estamos trabajando con una persona muy idónea en lo que es cuentas bancarias y estamos llevando las cosas a la perfección”, comentó, subrayando la importancia de sostener el orden alcanzado.
Antes de finalizar, Negri planteó la necesidad de que la comunidad acompañe el esfuerzo que se viene realizando: “Va a ser muy difícil, muy difícil que se vuelva a hacer la gestión esta como se está haciendo ahora”, aseguró, y pidió compromiso para evitar repetir la crisis vivida meses atrás.







