El complejo hidroeléctrico Los Nihuiles, atraviesa un proceso de transición en medio de incertidumbres y fuertes afectaciones causadas por recientes tormentas.
Ante esta situación, han surgido pedidos de informes para conocer el estado actual del sistema y los planes futuros para su operación.
El sistema de Los Nihuiles es clave para la generación de energía en Mendoza, con una capacidad instalada de aproximadamente 290 MW, lo que representa el 0,7% de la capacidad energética del país.
Está compuesto por tres represas, cuatro centrales hidroeléctricas y un dique compensador, abarcando una extensión de 40 kilómetros y funcionando en un rango de altitud de entre 754 y 1.251 metros sobre el nivel del mar.
Hace algunos meses se venció la concesión de Los Nihuiles y se dio una prórroga. Se busca avanzar hacia una licitación en mayo de 2025.
Sin embargo, a medida que se acerca la fecha límite de la prórroga, crece la preocupación por la falta de información sobre cómo se está llevando adelante este proceso de transición y qué impacto podría tener en la seguridad y eficiencia del sistema hidroeléctrico.
Más aun por el impacto de la fuerte tormenta que ha afectado el funcionamiento de las centrales hidroeléctricas, lo que ha generado más inquietud entre especialistas y productores de la zona.
“Se desconoce el alcance total de los daños y las medidas que se están implementando para garantizar el correcto mantenimiento de la infraestructura”, explica el proyecto.
Ante este panorama, se ha solicitado al Ministerio de Energía de Mendoza un informe detallado sobre el estado actual de Los Nihuiles, el avance del proceso de transición y las inversiones necesarias para garantizar la continuidad del servicio.
La importancia estratégica del complejo hidroeléctrico para Mendoza y el país hace que su administración y operatividad sean temas de interés público.







