A pocos días del inicio de la temporada de verano, Valle Grande se prepara para recibir a miles de visitantes con una serie de medidas diseñadas para mejorar la seguridad, la organización y el cuidado del entorno. Ricardo Petrelli, integrante de la Asociación Turística Cañón del Atuel, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 los temas abordados en una reciente reunión con representantes de instituciones clave como la municipalidad, salud, recursos naturales y la policía. “El objetivo principal fue coordinar acciones conjuntas para que esta temporada sea más ordenada y segura”, afirmó.
Uno de los aspectos prioritarios tratados fue la mejora de la cartelería en la zona, un desafío recurrente debido al robo de señalizaciones. “Sabemos que los carteles desaparecen por arte de magia. Están hechos de materiales que muchas veces terminan en chacaritas”, explicó Petrelli. La falta de control y vigilancia contribuye al problema, a pesar de la presencia de cámaras en algunos puntos estratégicos.
La seguridad vial también fue un eje central. Los fines de semana, el tránsito en la zona del Dique genera importantes congestionamientos. “Estamos trabajando con la policía vial para habilitar banquinas y estacionamientos al pie del Dique, de modo que los visitantes puedan dejar sus vehículos y caminar sin recibir multas”, indicó Petrelli. Sin embargo, reconoció que las limitaciones presupuestarias de algunas instituciones dificultan la implementación de soluciones rápidas: “El dinero escasea, pero entre todos algo vamos a solucionar”.

Otro tema relevante fue la gestión de residuos, que ha mostrado avances significativos. “Ahora contamos con estaciones ecológicas en el parque municipal y en el Lago Chico, y pronto habrá otra en el pórtico. Esto permite que las personas puedan depositar la basura en lugares adecuados, en lugar de colgarla en los árboles”, destacó Petrelli. Además, la municipalidad realiza recolecciones diarias durante la temporada alta, mientras que los emprendimientos turísticos cuentan con sus propios sistemas de recolección.
La prevención de incendios es otra preocupación importante, especialmente tras el incendio ocurrido a principios del verano pasado. Para responder con mayor rapidez ante posibles emergencias, la Asociación adquirió 25 mochilas portátiles para sofocar focos incipientes, distribuidas entre los complejos turísticos. “Los prestadores serán los encargados de actuar inmediatamente mientras llegan los bomberos”, explicó Petrelli, quien también resaltó la instalación de bocas hidrantes a lo largo de los 16 kilómetros de Valle Grande para facilitar el acceso al agua.
En cuanto a la atención médica, este año se inauguró una moderna sala de primeros auxilios con guardia las veinticuatro horas y una ambulancia equipada. “La atención primaria está garantizada, pero el desafío sigue siendo la evacuación en casos críticos”, comentó Petrelli. Para situaciones extremas, como tormentas o accidentes, se están destinando áreas de seguridad en zonas estratégicas y se proyecta la construcción de un helipuerto en el Pórtico para evacuaciones aéreas.
La temporada alta también trae consigo el desafío de ordenar actividades recreativas como los asados al aire libre, que suelen realizarse en lugares no permitidos. “El parque municipal tiene áreas designadas para esto. Queremos evitar que las personas hagan asados al costado de la ruta, donde existe riesgo de incendios”, subrayó.
Con estas iniciativas, Valle Grande busca equilibrar la alta afluencia de turistas con el cuidado del entorno y la seguridad de todos. “Estamos corriendo de atrás en algunos temas, pero cada medida que implementamos suma para garantizar una mejor experiencia para locales y visitantes”, concluyó Petrelli.







