Producción agrícola en el Sur: recomiendan dejar de lado la “fruta en fresco”

El informe del IDR presenta llamativos resultados y aconseja dirigir los esfuerzos hacia la ciruela industrial, almendros y nogales. San Rafael y General Alvear aparecen como las zonas “más castigadas” por problemáticas de suelo, contingencias, restricciones hídricas y falta de optimización de riego. 

En un estudio sobre la matriz productiva de Mendoza, el Instituto de Desarrollo Rural presenta llamativos resultados por los que desaconseja producir fruta en fresco en el Sur y limitarse a ciruela industrial, almendros y nogales.
San Rafael y General Alvear aparecen como las zonas “más castigadas” por el informe en torno a problemáticas de suelo, contingencias, restricciones hídricas y falta de optimización de riego.
Sorprende el documento, que parece un “certificado de defunción” para el agro sureño, ya que casi no se enumeran ventajas para nuestra zona.

DURAZNO
Históricamente el Sur fue un gran productor de durazno, especialmente industrial. Ahora el IDR no lo aconseja, a pesar de que San Rafael y Alvear son los principales productores de Mendoza
“Ha sido priorizado para su mejoramiento e implantación en los oasis Norte, Valle de Uco y Este. En el caso del oasis Sur, debido a las restricciones climáticas, de suelo y agua, los participantes de reuniones manifestaron no ser conveniente su difusión, a excepción de Real del Padre y General Alvear”, destaca el documento.
Idéntico análisis se hace para el durazno en fresco, aunque el Sur concentra el 30% de la producción provincial.

CIRUELA
La ciruela industrial es el único fruto “aconsejado” para el Sur. Según el IDR, “quedó priorizado en las dos zonas tradicionales de cultivo, oasis Este y Sur, por su adaptación a la zona e infraestructura ya instalada”.
La ciruela en fresco se recomienda para su mejoramiento e implantación “en los oasis Norte, Valle de Uco y Este”, pero en el caso del oasis Sur, “debido a las restricciones climáticas, los participantes de reuniones manifestaron no ser conveniente su difusión”, a pesar de que es el segundo oasis productor detrás del Este.
VID
En viñedos se destaca que se debe trabajar con uva para vinificar como “sujeto de mejora e implantación en todos los oasis” y resalta ventajas como “menor sensibilidad a las heladas y daños por granizo de orden estético, posibilidad de mecanizar la cosecha y la gran capacidad industrial instalada”.
Un dato que llama la atención es que se promueve el trabajo con uva en Norte y Valle de Uco, prefiriendo variedades de cosecha en fresco en casi toda la provincia salvo en el Sur. “Se considera prioritario para los oasis Este temprana, blancas y sin semillas”, explica.

DAMASCOS, PERAS
Y MEMBRILLOS
El damasco mendocino está concentrado en un 70% entre San Rafael y Alvear. Sin embargo, “no será sujeto de priorización para implantación en ninguno de los oasis de la provincia”, según el IDR. El damasco mendocino viene en caída, mientras que el mundo (especialmente Europa) ha incrementado la superficie por las expectativas de consumo y el mejoramiento varietal.
Tampoco se aconsejan plantaciones de pera, rubro en el que San Rafael y Tunuyán son los principales productores de Mendoza. Lo mismo para el membrillo, que en el Sur alcanza un 68% de la producción provincial.
Dentro del informe se promueve la plantación de cerezas, pero solo para el Norte, Este y Valle de Uco, y la manzana “solo será priorizada para plantaciones en el Valle de Uco, con tecnología que permita precocidad y altos rendimientos”.

ALMENDRAS Y NOGALES
Sí se plantea la necesidad de avanzar con plantaciones de almendros y nogales en todos los oasis por “su actual demanda insatisfecha”. En ambos casos se destaca para el éxito de estos emprendimientos “prever en el proyecto la implantación y comercialización” y en las almendras prever la lucha contra heladas.
En la actualidad hay 340 hectáreas de nogales en San Rafael y 20 de almendros, siendo uno de los departamentos más importantes detrás del Valle de Uco.

OLIVOS
El olivo fue otro de los “bendecidos” por el informe, que plantea “la priorización de este cultivo en todos los oasis”, apuntando a la mejora de montes existentes mediante la mecanización o replantación en mayor densidad.
San Rafael y Maipú son los principales referentes del sector, que presenta poco daño por heladas, menor sensibilidad al granizo, menos labores culturales, bajo manejo sanitario y posibilidad de mecanizar poda y cosecha.
El gran problema es que tanto aceitunas como aceite de oliva tienen gran dependencia de mercados internacionales, por lo que llevan varios años con baja competitividad.