Producción primaria: precios e injusticia

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) publicó, días atrás, el índice IPOD de agosto. El estudio es un indicador elaborado por el sector de Economías Regionales de la Confederación para medir las distorsiones que suelen multiplicar por varias veces el precio de origen de muchos alimentos agropecuarios en el recorrido desde que salen del campo hasta que llegan al consumidor.
Nuestra provincia –con su matriz económica agrícola- es una de las que más observa este fenómeno, generalmente disvalioso para los productores primarios. Según la CAME, las habituales desigualdades están determinadas “por un conjunto de comportamientos, algunos especulativos de diversos actores del mercado, básicamente de las grandes cadenas de supermercados que se abusan de su posición dominante, y otros son factores comunes como la estacionalidad, que afecta a algunos alimentos en algunas épocas del año, o los costos de almacenamiento y transporte”.
En la última medición, algunos rubros directamente relacionados con nuestra producción vislumbraron datos llamativos: el ajo, por caso, se paga un 502% más en la góndola que al productor; la lechuga un 563% y la papa un 551%. Sin embargo, la “vedette” entre las desigualdades sigue siendo la pera: entre la puerta de la finca y el mostrador final, el producto vislumbra un incremento de 930%. Sí, casi diez veces más.
En momentos en que la matriz productiva de la provincia se encuentra discutida por la necesidad de generar mayores ingresos (la polémica posibilidad de la minería metalífera es una de las opciones que se maneja), el aún importante aporte de la agricultura debería ser protegido.
En este sentido, no puede soslayarse el papel que debería jugar el Estado a la hora de arbitrar, entre los diferentes actores, medidas que tiendan a que no se produzcan situaciones abusivas por parte de quienes habitualmente imponen las condiciones del mercado. No hay que temerle al intervencionismo estatal cuando lo que se busca es eliminar injusticias, como en este caso.