Producción récord y contrabando: los factores que condicionan la rentabilidad del mercado avícola actual

Javier César Prida, presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), analizó el complejo escenario que atraviesa la industria del huevo. Tras un año de crecimiento récord y un cambio profundo en los hábitos de consumo impulsado por los jóvenes, el sector enfrenta hoy una caída en la rentabilidad debido a una matriz productiva dolarizada y al impacto del contrabando en las zonas fronterizas.

Del éxito a la sobreoferta en el mercado

La industria avícola argentina cierra un ciclo de contrastes marcados. Lo que comenzó como un año de expansión sin precedentes terminó saturando un mercado que hoy recibe más producto del que puede absorber a precios rentables. “Hemos tenido un 2025 espectacular si se mira de punta a punta: creció el parque productivo y tuvimos excelentes niveles de comercialización. Sin embargo, los últimos tres meses fueron de bueno a muy malo. Diciembre fue un mes para el olvido, pésimo. Igualmente, fue tan bueno el año que mucha gente que no era del negocio se puso a producir huevos y hoy estamos en una sobreoferta muy grave”, comentó Prida ante la audiencia de FM Vos 94.5.

“Esto se traduce en números alarmantes para el productor. Por ejemplo, en mayo recibía 3.500 pesos por una bandeja que antes valía 5.500, mientras que sus costos subieron por la inflación”, graficó.

Una matriz productiva atada al dólar

A pesar de ser un alimento esencial de producción nacional, el huevo esconde una estructura de costos que depende casi exclusivamente del mercado exterior. “Nuestra matriz está dolarizada en un 82% o 83%. El alimento balanceado, las vacunas, la nutrición, la genética y el equipamiento son importados. El cambio del valor del dólar, que pasó de 1.100 a los 1.500 actuales, nos cambió el esquema por completo”, aseguró el referente del sector.

“Estamos en la etapa de superproducción, vendiendo muy barato con costos muy altos. Si esto no se corrige, el parque productivo para los próximos años deberá ser más chico y menguado”, observó.

El boom del consumo: de ingrediente a superalimento

El perfil del consumidor argentino ha mutado. El huevo ha logrado derribar viejos mitos médicos para posicionarse como el pilar de la dieta, especialmente entre las nuevas generaciones. “El huevo dejó de ser un ingrediente para pasar a ser un alimento principal. En nuestros trabajos de campo, el consumidor elige el huevo primero porque es saludable, segundo porque es versátil y fácil de cocinar, y recién en tercer lugar por lo económico. El gran nicho está en los menores de 40 años, donde el consumo supera los dos huevos diarios”, enfatizó el titular de la Cámara Argentina de Productores Avícolas.

“Ellos están bombardeados por el algoritmo de las redes sociales con videos que resaltan los beneficios para la masa muscular, la vista y la salud en general. Además, el acceso a nuevas tecnologías como la air fryer o el microondas ha facilitado recetas rápidas que antes eran impensadas”, añadió.

El perfil del consumidor argentino ha mutado. El huevo ha logrado derribar viejos mitos médicos para posicionarse como el pilar de la dieta, especialmente entre las nuevas generaciones

El desafío de la pirámide: educación y mitos del colesterol

A pesar del crecimiento, Prida identificó dos sectores donde la industria aún debe trabajar: los mayores de 50 años y la base de la pirámide socioeconómica. “Quienes tenemos más de 50 nos criamos con el discurso de que comer más de cuatro huevos por semana era peligroso por el colesterol. Ese mito se desvaneció, pero el hábito quedó marcado. Por otro lado, en la base de la pirámide, el sector de menores ingresos es el que menos conoce el potencial nutritivo del huevo y consume menos de una unidad al día”, señaló.

“Ahí tenemos un horizonte para crecer que puede ser muy positivo para el sector si logramos mejorar la educación alimentaria”, destacó Javier Prida en Diario San Rafael.

Balanza comercial en jaque: el impacto del contrabando

La balanza comercial del sector refleja una realidad contradictoria: mientras las ventas legales al mundo crecen, el ingreso irregular de mercadería por las fronteras erosiona los beneficios. “En 2025 crecimos un 16% en exportaciones, pero ese avance se vio oscurecido por un contrabando escandaloso. Cuando el dólar estaba barato en Argentina, se generó un tráfico ilegal de camiones y lanchas desde Paraguay hacia las provincias de frontera. Las fuerzas federales hicieron un trabajo enorme, pero el contrabando generó una ‘importación’ irregular del 600%”, afirmó el presidente de CAPIA.

“En el balance final, lo que ganamos exportando fue superado por lo que entró ilegalmente, por lo que la balanza comercial no creció respecto al año anterior”, completó su análisis.