Productores en pie de guerra por los precios desfavorables de la yerba mate

El productor yerbatero Cristian Klingbeil brindó un extenso análisis para Diario San Rafael y FM Vos 94.5 acerca de la compleja situación que atraviesa el sector. “Nosotros venimos bastante complicados desde, creo, como toda economía regional, desde que empezamos con este desenfreno de la inflación, ya empezamos a tener problemas”, comenzó relatando, destacando el contexto económico que afecta a la producción de yerba mate. El productor expuso el impacto negativo que tuvo la desregulación en los años noventa, liderada por figuras políticas como Menem, Cavallo y Federico Ramón Puerta. “En ese momento era gobernador de la provincia de Misiones, desregularon toda la actividad yerbatera y ahí entramos en una crisis que duró una década”, lamentó Klingbeil. Sin embargo, destacó que en el periodo 2000-2009 se logró crear el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), aunque actualmente enfrenta desafíos significativos. El precio fijado por el gobierno anterior, bajo la gestión de Sergio Massa, fue de 250 pesos por kilo de hoja verde. Klingbeil señaló la discrepancia con los costos actuales, especialmente el aumento exorbitante del litro de gasoil. “Hoy estamos pagando casi 1.000 pesos el litro de gasoil, entonces para tener un parámetro, o sea, la temperatura lo mueve la cuestión energética, y cuando sube el gasoil te sube todas las cosas”, explicó el productor. En cuanto al precio solicitado para mantener el equilibrio, Klingbeil expuso la necesidad de aumentarlo a 500, 505 pesos. “Ese es el valor para mantener el equilibrio. Lo más grave es que se nos está yendo mucha mano de obra a Brasil porque allá un obrero en la cosecha de uva, manzana o la misma actividad yerbatera está sacando arriba de los 30, 35 mil pesos por día”, afirma. La desregulación actual preocupa al sector, ya que Klingbeil señaló que ciertos molinos, como la empresa molinera de Federico Ramón Puerta, tienen un poder dominante que amenaza a los productores. “Lamentablemente esos recuerdos nos producen espanto, se nos eriza todos los pelos del cuerpo, sólo con recordar y vamos teniendo indicios a que vamos camino, a ir nuevamente”, alertó el productor. La disparidad entre el precio de la hoja verde y el costo en góndola preocupa a Klingbeil. “Lo que hoy está pagando el consumidor que ronda los 3.000 pesos por kilo de hoja verde es una verdadera estafa en comparación a lo que nos están pagando nosotros los productores”, destacó. Además, compartió la problemática general que afecta a otras actividades, como la leche y el vino, donde la diferencia entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor es alarmante. Abordó la falta de comprensión de las economías regionales por parte de los gobiernos. “Hay un error muy grave histórico de todos los gobiernos donde realmente no tienen en cuenta lo que significa una economía regional”, criticó. Además, resaltó la importancia de considerar las diferencias en las condiciones de producción y los costos, especialmente para los pequeños productores que representan la mayoría en la yerba mate. La falta de diálogo con las autoridades nacionales preocupa al productor, quien destacó la dificultad para entablar conversaciones. “Estamos intentando buscar todos los caminos posibles para tener diálogos con funcionarios nacionales del equipo del Presidente. No es muy fácil, no son gente muy abierta al diálogo como veníamos acostumbrados a los anteriores gobiernos”, comentó Klingbeil. La ausencia de un presidente en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) también preocupa al sector. “El Presidente del INYM lo destina al Estado Nacional y estuvo desde el 10 de diciembre hasta la fecha, hasta el día de hoy, estuvo sin Presidente, teníamos un instituto de acéfalo en muchas cuestiones muy difíciles”, reveló Klingbeil. En cuanto a las medidas propuestas, el productor sugirió cesar la cosecha o reducirla para regular la oferta y la demanda. Además, instó al Estado a tomar medidas que alivien la carga impositiva y logística para los productores. “La cuestión impositiva, cuestión de créditos y muchas cosas que no se tienen en cuenta, se piensa que todo es igual a soja y las economías regionales van a tener las mismas varas”, criticó. A modo de cierre, Klingbeil reflexionó sobre la necesidad de encontrar soluciones antes de que la situación alcance niveles críticos. “Estamos buscando diálogo, estamos buscando soluciones. La verdad es que ya no sabemos más cómo seguir, cómo continuar para también entendemos la parte del consumidor”, concluyó el productor yerbatero, reflejando la urgencia de abordar la crisis en el sector y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.