Las largas filas y las demoras de hasta 14 horas que se registraron hace unos fines de semana en el Paso Internacional Cristo Redentor han puesto en evidencia la necesidad de encontrar soluciones para mejorar la fluidez en la frontera. Ante esta situación, el senador Germán Vicchi (La Unión Mendocina) presentó un proyecto en la Legislatura provincial que propone establecer horarios diferenciados para vehículos particulares y camiones.
Según la iniciativa, los automóviles particulares podrían cruzar la frontera entre las 7 de la mañana y las 21 horas, mientras que los camiones y ómnibus tendrían prioridad durante el horario nocturno. El objetivo es evitar la congestión vehicular durante las horas pico y garantizar una mayor seguridad en el paso.
«La verdad que lo que está sucediendo lo venimos siguiendo con mucha preocupación en las comisiones de Relaciones Internacionales del Senado y Diputados de la Legislatura. Por ello, y ante esta problemática, planteamos esta propuesta de diferenciación horaria. Se trata de una alternativa, estamos buscando una solución», dijo Germán Vicchi ante los micrófonos de FM Vos 94. 5.
Inmediatamente, fundamentó el origen de su proyecto y criticó con dureza a la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza. “APROCAM se manifestó en contra de la medida por un tema de logística y la posibilidad de perder las conexiones con los barcos que llevan las mercaderías. Nosotros no lo vemos así, para nosotros son más importantes las vidas humanas que los intereses económicos que puedan surgir de un sector», consideró.
«Nosotros hemos planteado la inquietud, ahora les toca a las autoridades resolver si se puede aplicar o no. Aunque sea en la época de verano. Nosotros habíamos sugerido que esta diferenciación horaria para cruzar se haga desde el primero de enero hasta el 15 de febrero. Hasta el momento no tuvimos ninguna novedad», agregó.
A su vez, indicó que se debe darle celeridad al proceso de los trámites en frontera. «Si esta medida se aplica y hay poco personal para los trámites migratorios tampoco va a funcionar. En los últimos días, las filas alcanzaron los 10 kilómetros de longitud y, además, faltó personal del lado chileno, ya que la Aduana trabajó con un horario de atención reducido. Me parece que ambos países deben trabajar para agilizar los trámites, Llevamos décadas viviendo esto», denunció el senador.
«El gran problema que tenemos en el país es que si bien es federal las decisiones se toman de forma unitaria. En este caso en Buenos Aires, a mil kilómetros de distancia. Está claro que la ruta 7 no es prioridad para el gobierno nacional. Esa ruta es nuestra carta de presentación ante el mundo. Hay obras muy sencillas que se pueden hacer en materia de señalética que no se hacen. Eso lo puede hacer la provincia firmando un acuerdo con Vialidad Nacional. También, se pueden mejorar las banquinas donde se producen un montón de accidentes», apuntó.
Finalmente, deslizó como posible solución la idea de concesionar la ruta 7. «Confluyen sobre el problema un cumulo de cuestiones, pero hay que empezar por ir resolviendo algunas de ellas. Esta ruta se hizo en los años 80 y solo tuvo algunas mejoras en los 90. Lamentablemente, hay sectores que hay que hacerlos de vuelta. Vamos a tener que concesionarla, pagar peaje. Es algo lógico que eso ocurra. Si queremos tener rutas en donde no corramos ningún riesgo hay que pagar un costo. De lado chileno es así y no veo que nadie se queje», completó el senador provincial.







