Prorrogaron por tres meses la prisión preventiva a Encinas

La fiscal Andrea Rossi solicitó esta semana una prórroga por tres meses del arresto preventivo del futbolista Mariano Encinas, imputado por la muerte de Marcela Quiroga, ocurrida en el cruce de San Martín y Telles Meneses el pasado 16 de junio. El pedido de Rossi fue aceptado y la acusadora pública tendrá ese período de tiempo para cerrar su investigación y elevar la causa a juicio.
Encinas se encuentra bajo arresto domiciliario y continuará en ese estado al menos en la instrucción. Está imputado por el delito “homicidio culposo agravado por conducción antirreglamentaria”, una figura que prevé hasta seis años de cárcel según el Código Penal.

El hecho
Mariano Encinas, tras celebrar su cumpleaños en un local de diversión nocturna de nuestra ciudad, regresaba a su vivienda en la madrugada del 16 de junio. De acuerdo al principal testigo de la causa, el taxista Pablo Del Pozzi, el futbolista de Huracán circulaba a altísima velocidad por la avenida Granaderos, a tal punto que no se detuvo en el semáforo ubicado en la intersección con General Paz, ni tampoco lo hizo en el que se encuentra en el ingreso a la terminal de ómnibus.
“Pensé que me chocaba a mí”, declaró el chofer en ese entonces.
La desenfrenada carrera de Lencinas, a bordo de su Volkswagen Gol, terminó de la peor forma, ya que en el cruce de Telles Meneses y San Martín, esquina que ha sido escenario de múltiples siniestros, el conductor embistió a Marcela Quiroga (46), quien en su moto había salido segundos antes de su casa para ir a trabajar, a las 6 de la mañana de ese sábado.
Marcela murió en el lugar del hecho. Del Pozzi, que vio todo, también advirtió que el vehículo en que se desplazaba Encinas no se detuvo y por eso empezó una persecución que duró algunas cuadras hasta calle Los Abetos, donde el jugador pretendió ingresar a su casa, acción que fue impedida por el taxista, quien avisó al 911 y hasta el lugar llegaron policías que detuvieron al conductor del Gol.
Tras ser aprehendido, en el expediente se incorporó el registro de alcohol en sangre que tenía Encinas: 1,45 g/l, casi el triple del máximo permitido por ley para conducir.
En ese contexto, Encinas se desplazaba a una velocidad mayor a la permitida en zona urbana, bajo efectos del alcohol, y tras atropellar a Quiroga, decidió huir del lugar del hecho, un combo que encuadra –por ahora- en la figura del “homicidio culposo agravado”, aunque también hubo consideraciones que ligaron la conducta de Encinas, previa a la muerte de Quiroga, con un dolo eventual, es decir, que –a sabiendas que se desplazaba a alta velocidad, con tres veces más de alcohol que lo permitido y haber cruzado al menos un semáforo en rojo- el conductor debió representarse que ponía en serio riesgo la integridad de terceros y, pese a haberse hecho esa representación, no cesó en su accionar.
La trágica muerte de Marcela y la conducta de Encinas generaron consternación y enojo en la sociedad sanrafaelina. Además, por su condición de deportista, el hecho que protagonizó el futbolista llegó rápidamente a los medios nacionales.