Fuente: Telefe Noticias
La disposición 2891/2026 de la ANMAT publicada en mayo de este año establece la incorporación obligatoria de códigos QR o DataMatrix en los envases de medicamentos y permite eliminar el prospecto impreso si el laboratorio así lo decide. Organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos de las personas mayores advierten sobre las consecuencias de habilitar la sustitución del prospecto impreso de los medicamentos por información mediante códigos QR.
El reclamo se centra en la conservación del soporte físico y que no quede librada exclusivamente a la voluntad de los fabricantes: consumidores piden que los laboratorios ofrezcan ambos medios de información, es decir, el digital y el físico.
Legislación
La medida implementada por la ANMAT compromete los derechos reconocidos a nivel constitucional y por la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, que mediante la ley N° 27.700 tiene rango constitucional. Asimismo, el artículo 4 de la Ley N° 24.240 de Defensa del Consumidor establece de manera expresa y categórica que la información al consumidor debe proporcionarse en soporte físico y únicamente admite su reemplazo por otro medio cuando el propio consumidor hubiera optado expresamente por dicha modalidad.
La Disposición ANMAT Nº 2891/2026 invierte ese esquema legal, al permitir que sea el laboratorio quien decida unilateralmente prescindir o no del prospecto impreso, trasladando al consumidor la obligación de acceder a la información mediante herramientas tecnológicas cuya disponibilidad no puede presumirse.
Reclamo
La acción colectiva contra la ANMAT es impulsada por la Asociación Civil Jubilados y Pensionados Plaza Bernardo Ader, de Villa Adelina (Vicente López), presidida por Luis Adrián Roger y con más de 240 socios activos. Cuenta con el patrocinio del abogado Jorge Filipini, especialista en Acceso a la Información, y de Isabel Lovrincevich, abogada presidenta de Plataforma Mayor, organización que acompaña el reclamo.
Los reclamantes esperan una definición judicial sobre una medida cautelar presentada ante la cámara del Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de San Martín 2, dirigida contra la la ANMAT, para preservar la obligatoriedad del prospecto en papel, sin impedir la incorporación de herramientas digitales complementarias.
“La preocupación es que el acceso a información sanitaria esencial, como dosis, contraindicaciones, interacciones, efectos adversos y condiciones de conservación, no dependa exclusivamente de contar con un teléfono inteligente, conexión a internet y conocimientos para utilizar estas tecnologías”, explica Roger.
La brecha digital también es una cuestión de salud
Según el dossier estadístico del INDEC sobre personas mayores, elaborado con datos del cuarto trimestre de 2024, casi 12 de cada 100 personas de 60 años y más no utilizan celular. Entre quienes tienen 75 años y más, la proporción asciende a casi 38 de cada 100. En este último grupo, sólo el 57% utiliza Internet y apenas el 11% usa computadora. Además, entre las personas de 65 años y más que no utilizan Internet, casi 39 de cada 100 declaran no saber cómo hacerlo. “El derecho a la información sanitaria no puede depender de herramientas tecnológicas a las que una parte de la población no tiene acceso o no sabe cómo utilizar. La brecha digital es una barrera real y, para muchos adultos mayores, difícil de superar, atravesada por dificultades económicas, falta de dispositivos, dificultades de conectividad y escasas capacidades digitales”, expresa Lovrincevich. Y agrega: “En este contexto, reemplazar el prospecto impreso por un código QR no representa una modernización accesible para todos, sino que puede dejar a miles de personas sin la posibilidad concreta de consultar información esencial para el cuidado de su salud”.
Por su parte, el abogado Filippini sostiene que “no se busca impedir la modernización del sistema sanitario. Los códigos QR pueden facilitar el acceso a versiones actualizadas de los prospectos y brindar información complementaria. El planteo es que esa innovación no elimine una vía de acceso que sigue siendo indispensable para parte de la población”.
Para las organizaciones, la transformación digital debe garantizar el acceso universal a información sanitaria. Sin embargo, la disposición de la ANMAT parece priorizar el ahorro de los laboratorios y trasladar a los pacientes, no solo a las personas mayores, el costo de acceder a los prospectos por medios digitales.


