Proteccionistas trabajan para cuidar y “sostener el vuelo del cóndor andino” en Valle Grande y el Cañón del Atuel

Como hemos dado a conocer desde nuestro diario, hace tiempo ya que un importante grupo de cóndores decidió anidar en la zona de Valle Grande y del Cañón del Atuel, lo que despierta mucho interés en quienes los ven. En ánimos de cuidar a esos animales, desde la fundación Bioandina de preservaciones de cóndor, el club Andino El Sosneado y la fundación Cullunche trabajan en un programa especial.
En diálogo con FM Vos (94.5) y con el diario de los sanrafaelinos, la fotógrafa naturista Vicky Tretrop, explicó que están trabajando en el programa “Sostener el vuelo del cóndor andino”. “Más que un proyecto, esto es una intención, un deseo. Yo formo parte de la fundación Bioandina de preservaciones de cóndor a nivel Argentina. La fundación Cullunche hace 30 años que visibiliza todos los problemas de flora y fauna de Mendoza, y básicamente el club Andino El Sosneado es el club de mis amores, así que nos hemos reunido para cuidarlo porque el cóndor elige el Cañón del Atuel, pero no desde ahora ni es una cosa que ‘paso’, porque yo tengo 61 años, me crié en Valle Grande y los cóndores ya estaban (es su casa). Los que hemos avanzado en su casa somos nosotros con emprendimientos y desarrollos, pero el cóndor siempre estuvo”, recordó y agregó: “Nosotros hemos llegado a sus tierras a veces de manera amorosa y a veces un poco irresponsable, y ‘mantenerlo en vuelo’ quiere decir tener la conciencia de que somos nosotros los que ingresamos a su territorio, y ese ‘ingresar’ debe ser de forma responsable, de forma amorosas con su entorno”.
Si bien sería mejor no tener que hacerlo, lo que pretenden desde estas organizaciones es colocar carteles que sirvan para generar conciencia, informándoles a quienes se acercan que no deben hacer ruidos molestos, dejar basura, hacer fuegos, además de ser conscientes y respetuosos del lugar. Es que donde están estas aves, es un área que se ha transformado en un sector famoso especialmente para escaladores.
Tretrop aclaró que debido a que quienes forman parte de esas entidades poseen la conciencia acorde, esta cartelería sería más bien orientada a quienes se acercan desde otros puntos geográficos, para que “entiendan que están en sitios privilegiados por estar con fotos registrando al ave voladora más grande del mundo, que vive 70 años, que pone un huevo cada año o año y medio, que acompaña a su cría durante un año, y que tiene millones de peligros y está en peligro de extinción, son sagrados para los pueblos originarios”. Destacó que una manera de ayudar a que esto se sostenga, es ingresar mediante redes a las mencionadas entidades y ver la manera de quizás, hacer una donación tal vez mínima y –de alguna manera imaginaria– “apadrinar un cóndor, tenerlo en vuelo”, ya que, por ejemplo, en caso de que sufran algún tipo de herida la fundación Cullunche tiene un sanatorio para ellos, y para cualquier otro animal que ande por allí.